El ministro del Interior y de Transporte, Florencio Randazzo, llegó a Zárate a principios de agosto, y en el marco de las campañas para las Primarias, prometió un tren que una Zárate con Lima en función de la integración de ambas localidades.
Randazzo dijo que recogerían la propuesta del intendente para hacerla posible. Sin embargo nada ha sucedido hasta el momento. El material rodante, del cual Randazzo había puesto algunas dudas, ya está disponible para Zárate.
De hecho, a mediados del mes pasado, el Ejecutivo municipal había informado que el tren partió de la estación de Lanús pero finalmente no pudo hacer el cambio de vía en Retiro.
La formación que sería exhibida cuenta con 70 asientos y prestará un servicio que, en una etapa inicial, sería a modo de prueba piloto con una duración aproximada de dos meses.
“Es sumamente complejo traer el tren que unirá Lima con Zárate porque la ciudad se encuentra en la frontera de dos empresas. Por un lado, la UGOMS (ex TBA) y por otro lado Nuevo Central Argentino (NCA), cuya concesión arranca en la calle España. Entonces esto torna a la cuestión más compleja pero seguimos trabajando en la gestión y en la llegada del tren a la ciudad, mientras tanto estamos arreglando toda la estación y, por su parte, el gobierno nacional ha decidido renovar todas las vías desde Rosario a Buenos Aires, lo cual redundará en beneficios para los usuarios zarateños”, expresó el titular del área de Transporte, Claudio Borrelli.
El 24 de mayo del año 2012, y mediante Decreto N° 793, el Estado Nacional rescindió el contrato de Trenes de Buenos Aires (TBA), empresa operadora de las líneas Sarmiento y Mitre. Posteriormente, convocó a los únicos operadores privados, “aún en pie”, Metrovías y Ferrovías, a conformar una sociedad anónima para gestionar las líneas anteriormente operadas por TBA. En consecuencia, se creó la Unidad de Gestión Operativa Mitre y Sarmiento SA (UGOMS) constituida legalmente el 8 de junio del año pasado. Precisamente esta empresa es quien percibe millonarios fondos para la operación del servicio diesel a Ballester mediante la secretaría de Transporte de la Nación.
Más allá de las gestiones con el gobierno nacional, el Ejecutivo local sigue con su plan de remodelación de la estación de trenes, “se habían robado muchas cosas de la estación entonces hubo que arrancar de cero. Se hicieron veredas, los pisos, se avanzará con la parquización integral de la zona y también con el centro de transferencia de colectivos. Ya se inauguró el bosque de eucaliptus, se recuperó toda esa zona y se pavimentará Perú. Por lo tanto, para el gobierno comunal es una zona estratégica de la ciudad, un lugar neurálgico de las comunicaciones de la ciudad y por ello la inversión y la visión a futuro que tenemos sobre esta zona de la ciudad”, agregó el director de Tránsito local, Claudio Borelli.
En realidad hay dos temas en la agenda propuesta por Cáffaro, uno de ellos es la reactivación del servicio ferroviario entre Zárate y Lima y, por otro lado, la licitación de una línea de transporte interurbano entre Lima, Zárate, Campana y Río Luján.
En función de ello es que el Ejecutivo municipal también sigue con el proyecto de terminar la estación de transferencia hoy ubicada en donde antes estaba el playón de estacionamiento de la estación de trenes.
El Ejecutivo busca crear un sistema integrado que una Lima, Zárate, Campana y Río Luján. No un metrobus, como en su momento se dijo, sino un sistema de transporte moderno que tenga como columna vertebral a tres centros de transferencia, uno en la nueva terminal de ómnibus, otro ubicado en Mitre y Rawson y el de la estación de trenes. Por lo tanto, la idea es que la gente pueda viajar, con el mismo boleto, hasta el Centro de la ciudad y al hospital.
Todo este proyecto forma parte de un sistema integrado de transporte colectivo de pasajeros, urbano e interurbano, que se aplicará en nuestra ciudad tomando como ejemplo el transporte de la ciudad brasileña de Curitiba. Para construir y equipar estas tres estaciones de transferencia el Estado municipal ha hecho una inversión de dos millones y medio de pesos.










