La comisión de mantenimiento del tanque de agua de barrio FONAVI podría quedar acéfala de no conformarse una nueva el sábado 30 de noviembre, fecha para la que se convocó a una asamblea. Así lo informó Aldo Carriego, la única persona que ha quedado a cargo.
Como su compañero Juan Domingo Ruiz, Carriego ha tomado la decisión de renunciar a su cargo, fundamentalmente por el desgaste que les ha provocado lidiar con la cantidad de morosos en el barrio y que imposibilitan su tarea de realizar obras para mejorar la calidad del servicio en el vecindario.
Dos semanas atrás se desarrolló otra asamblea en la que se informó de la situación pero, de las 580 familias que residen en los monoblocks, sólo 19 participaron.
“La situación es crítica”, expresó Carriego, “es lamentable que la gran mayoría se hagan los desentendidos porque responsables del mantenimiento somos todos los propietarios, al menos indirectamente con nuestro aporte mensual de 10 pesos, sin embargo somos muy pocos los que pagamos y sólo dos los que tenemos que lidiar con esto, nadie se arrima, nadie se interesa y hay mucho para hacer”.
Aunque lograron hacer varias mejoras, no solo a través de gestiones sino con sus propias manos, tanto Carriego como Ruiz señalaron que hay obras que siguen pendientes por la baja recaudación de la comisión para solventar sus gastos, principalmente por falta de pago.
Hay una bomba reparada a nuevo que aún no se pudo colocar y hay cuatro válvulas que deben ser reemplazadas.
“El beneficio lo tiene todo el barrio pero a costa de unos pocos”, dijo Carriego y agregó, “por los servicios hay que pagar, así uno tiene derecho a reclamar, pero acá pareciera que el tema les interesa solo cuando no hay agua, ahí saben dónde reclamar y cómo hacerlo; buscamos la vuelta para que los morosos se acerquen a regularizar su situación pero hacen oídos sordos”.
MOROSOS, LA CAUSA
Según se informó, en total, la deuda asciende a los 146.584 pesos en concepto de seis años de no abonar la cuota para el mantenimiento del tanque.
Son 29 los monoblocks y en todos ellos se registran deudas. La más baja es de 590 pesos (Monoblock 20) y la más alta es de 9.420 pesos (Monoblock 18).
“Los aportes que se hacen por mes deben volver al barrio en reparación de cañerías o de una llave de paso como en la restitución de una bomba, pero así no se puede, con unos pocos que pagan por todos”, dijo Ruiz, “lo lamentable es que nadie se solidariza, cuando se rompe algo o hay que hacer algo en el tanque no viene nadie, ni siquiera a cebar unos mates”.
Por esta razón, al sentirse impotentes por no poder cumplir con su función, ambos decidieron hacer un paso al costado. “Esperamos que se forme una nueva comisión porque no sabemos qué es lo que va a pasar con el tanque ya que no va a haber nadie que lo administre”, agregó Ruiz.
Al respecto, Carriego añadió “hace cuatro años que estoy acá, asumí porque esto era un desastre, con esfuerzo pudimos poner todo en orden, no se le debe nada a nadie y esta todo en regla y registrado, pero hace mucho que venimos renegando con los deudores morosos, no puedo andar golpeando puertas para que abonen, yo estoy para mantener el tanque y no lo puedo hacer porque los vecinos no pagan; uno llega a cansarse, si la gente acompañara uno podría continuar, pero así no”.









