El Gobierno nacional había anunciado que Atucha II comenzaría a inyectar energía de origen nuclear a la red eléctrica en el transcurso de este mes. En realidad, había anunciado que Atucha II se iba a inaugurar en octubre pasado, antes de las elecciones, suceso que nunca ocurrió.
“Sin embargo, la aparición de una serie de fallas en la etapa final de pruebas postergaría la ansiada puesta en marcha unos seis meses”, anuncia el portal de noticias “El Inversor Online”.
“El agua pesada está y la obra se encuentra prácticamente terminada. Pero, debido a las modificaciones que deberán realizarse en base a las fallas registradas, Atucha II recién va a estar generando a mediados de 2014”, reveló un técnico de la planta, en el marco de la nota periodística publicada por el medio.
“La demora también alteraría los planes previstos para la central nuclear Embalse, que iba a salir de servicio una vez que Atucha II entrase en operación. La idea era emprender las tareas de ampliación de potencia y extensión de vida útil de la usina cordobesa antes del cierre de 2013. `Lo que se hará, en cambio, será bajar su potencia al 80% y mantenerla en funcionamiento seis meses más´”, anticipó el especialista.
Las últimas novedades oficiales son de finales de septiembre cuando se pudo generar vapor de origen no nuclear, impulsándose por primera vez la turbina principal a 1.500 rpm, generando energía y sincronizándose la central con la red eléctrica, por un lapso aproximado de 20 minutos.
Todo esto en el marco de la “segunda prueba en caliente” que se completará con el chequeo de todos los controles necesarios y la corrección de los defectos que hayan podido aparecer. Luego de superar esta fase estarán en condiciones de cargar agua pesada y hacer arrancar el reactor.
Cabe señalar que de manera oficial aún no hay repercusiones ni explicaciones al respecto de este posible retraso en la puesta en marcha de la central nuclear.
Atucha II
Para completar el proyecto de Atucha II, el trabajo ha incluido la utilización de alrededor de 30 mil metros cúbicos de hormigón, se tendieron más de 3 mil kilómetros de cable eléctrico y montado 40 mil toneladas de materiales y equipos, que incluyen 4 mil toneladas de cañerías de alta especificación. Para realizar las cañerías, se ejecutaron 700 mil soldaduras. El proyecto incluye, además, un millón de puntos de conexión eléctrica y de instrumentos. Todo esto nos ha insumido, hasta la fecha, alrededor de 43 millones de horas hombre de trabajo, de las cuales el 98% es de origen nacional y un total de 7 mil personas empleadas en el pico del proyecto.
Promesas políticas
A la par del gran impacto social y laboral de Atucha II, el gobierno nacional siempre buscó poner en el plano del discurso político plazos de obras e inauguraciones guiadas por el calendario político que usualmente se define cada dos años con las elecciones.
Por ende ha caído en promesas incumplidas. La idea primitiva, cuando se retomó el proyecto, era ponerla en marcha en octubre del año 2010.
Sin embargo en junio del año 2009, en plena campaña electoral y encabezando el acto de cierre del reactor de Atucha II, la presidente Cristina Fernández garantizó que las obras quedarían concluidas a fines del año 2010 y que operará comercialmente en el 2011.
Del mismo modo, Cristina Fernández aseguró en junio del 2010, mientras participaba de los 60 años de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), que la segunda central nuclear de Atucha estará en pleno funcionamiento en el mes de septiembre de 2011.
Precisamente en septiembre del 2011, cuando la tendría que haber inaugurado, según sus anuncios; llegó a Lima y solamente se limitó a apretar un botón con el cual activó la turbina primaria que genera vapor.
Luego, el ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, aseguró que estaría funcionando durante el segundo semestre de 2012, pero que no venderá energía eléctrica al mercado mayorista hasta el año 2013.
Actualmente Nucleoeléctrica Argentina sigue con la puesta en marcha pero siempre hablando del circuito secundario y de energía de origen no nuclear; por lo tanto todavía resta lo más delicado que es generar energía de origen nuclear.








