La familia del concejal da Costa informó ayer, entre el dolor y el estupor, de otro grave hecho de inseguridad que los toca de cerca.
Juan Caprile, el suegro del concejal Oscar da Costa, fue encontrado asesinado de 17 puñaladas en su vivienda de Lima, Calle 13 al 100.
Caprile es padre de María, la tesorera de la entidad Covepam, que en los últimos meses adquirió mucha exposición pública al tratar de regularizar la situación de la cooperativa en cuanto a la construcción de 82 viviendas.
El asesinato habría ocurrido en la noche o en la madrugada del domingo. Juan Caprile tenía 81 años de edad, era jubilado y un vecino conocido de Lima.
Su cuerpo presentaba 17 puñaladas y había un gran desorden en la casa aunque, en principio, el o los autores del crimen no se habrían llevado nada.
La fiscal Andrea Palacios es la que está investigando el crimen con el aporte de la Dirección Departamental de Investigaciones (DDI) y efectivos de la Comisaría 2da. de Lima.
En la tarde de ayer se realizaron allanamientos en el curso de la investigación y también se ordenó la autopsia del cuerpo de Caprile.
Da Costa denunció amenazas telefónicas
El pasado viernes, el concejal del unibloque “Pertenencia Radical”, Oscar da Costa, había denunciado en la Fiscalía local estar siendo amenazado de muerte telefónicamente a su número de línea particular.
Fueron tres llamados, dos a su casa y otros dos a su celular, amenazando también de muerte a sus hijas.
Según comunicó da Costa, el motivo de los llamados era por la cooperativa Covepam, ya que fue acusado por un socio de Covepam de involucrarse políticamente en el tema. Del mismo modo, da Costa indica a un vecino, como uno de los socios de Covepam que públicamente lo injurió, tratándolo de que formaba una asociación ilícita en la cooperativa.
Del mismo modo, este vecino estaría organizando una convocatoria de vecinos cerca de su vivienda y en la denuncia el concejal deja constancia que teme por su integridad física y por la de su familia.
“No tiene que ver con el asesinato de mi suegro”
Por otro lado, y luego de conocerse el asesinato de su suegro en Lima el día sábado, da Costa aclaró que, por el momento, piensa que ambos hechos no tienen que ver. “Más allá del dolor y de todo lo que estamos pasando, no creo que ambos hechos tengan que ver. Las amenazas vienen por una cuestión política, dado que ejerzo un rol de concejal, y que me asocian con la cooperativa Covepam cuando no tengo nada que ver y todos saben que nunca me metí en cuestiones de mi pareja, María Caprile, que es la tesorera de la entidad. Las amenazas las recibí y las denuncié y el asesinato de mi suegro creo que no tiene nada que ver. El homicidio se está investigando, agradezco a la fiscalía porque en ambos casos me atendieron muy bien y se desarrolló todo con celeridad”, concluyó da Costa.










