Catorce cámaras, un botón antipánico pero todavía ningún efectivo policial. Desde el año 2008 que el hospital tiene autorizado por el Ministerio una guardia permanente de, por lo menos, un policía en la guardia pero desde aquel entonces que ningún efectivo quiere trabajar en el establecimiento público dado que prefieren hacerlo en empresas y otros organismos privados porque la remuneración es más alta y el riesgo mucho menor. La propia Cicop y los profesionales médicos que se desempeñan en las guardias volvieron a reclamar por este tema como prioritario. De hecho los reemplazantes de guardia son foráneos porque ya nadie quiere trabajar los fines de semana en la guardia pediátrica, a la cual consideraron de “riesgo” a raíz de muchas amenazas recibidas por familiares y padres de niños que llegan golpeados o heridos en accidentes domésticos o de tránsito.
“El problema está dado por la gran demanda que hay sobre los servicios de emergencia, muchas veces no justificada. De cada 100 pacientes, 80 no deberían haber concurrido a un servicio de emergencia sino a un consultorio externo programado. En una emergencia debemos actuar rápido pero si alguien viene a la guardia porque cerró el negocio y es el único horario que tiene disponible en el día para atender al chico, y encima el chico llega con un golpe menor y hay, por poner un ejemplo, cuatro accidentados, la madre deberá esperar. Al hospital llegan casos muy graves y si bien todos tienen la misma importancia para nosotros, debemos atender primero a los más graves, en los que la vida del paciente sí esté comprometida”, expresó Miguel Angel Lotti, director del hospital. “Hay una cultura de presión sobre el hospital que no existe sobre lo privado. Por esto la gran demanda que tenemos y la poca paciencia de los familiares genera un cóctel explosivo que muchas veces dispara hechos de violencia”, agregó.
A esta situación, los médicos agregan que falta personal y vuelven a pedir garantías laborales para desarrollar sus tareas.
Centros periféricos
A raíz de tal situación sería interesante que el Ejecutivo municipal enumere y detalle el funcionamiento de las salas periféricas de salud.
Fuera de micrófono los propios médicos atribuyen una excesiva demanda de pacientes en Zárate por la falta de equipamiento y la falta de profesionales en los centros sanitarios barriales..
El comentario de los vecinos es el mismo, denunciando falta de insumos en salas de primeros auxilios de Porres y el recientemente inaugurado de barrio Bosch. Por esta razón, sería interesante que el Ejecutivo despeje dudas sobre estos centros sanitarios y compruebe la cantidad de pacientes que se atienden; al igual que los horarios de atención que no asiduamente publicados en medios y tampoco figuran en las redes sociales oficiales del Ejecutivo municipal ni en la página web.










