El pasado 13 de diciembre egresó la primera promoción de la Escuela de Policías de la Escuela Descentralizada que funciona en Campana.
Los aspirantes ni llegaron a pisar la ciudad porque el gobierno de Scioli los envió al “Operativo Sol”, a reforzar la seguridad en toda la costa atlántica. De hecho con la emergencia en seguridad declarada en enero no cambió la situación y aún siguen con operativos en las ciudades balnearias.
El Ejecutivo municipal justifica que esta acción se llevó a cabo para que los aspirantes realicen en la costa sus prácticas antes de acoplarse a la fuerza en Zárate.
Sin embargo, es una muestra más de quien reasigna los recursos en la propia provincia, entonces no hay certezas de que ante cada temporada de vacaciones estos policías sean reasignados a otro lugar. Lo mismo ocurrirá con promociones venideras.
Son 16 los efectivos los que se egresaron de la escuela de policía, pertenecientes a Zárate, y que deberían quedarse en la ciudad cumpliendo sus funciones.
Reconocen demoras en obras de la Comisaría
El Ejecutivo municipal reconoció que las obras de remodelación iniciadas en la Comisaría Primera están tardando más de la cuenta, “las obras tardan pero hace cincuenta años que no se hacen reformas; a pesar de que es responsabilidad de la provincia de Buenos Aires. Nosotros lo estamos haciendo en el marco de la inversión de recursos que se propuso esta gestión municipal para paliar la inseguridad”, declaró el secretario de Gobierno, Ariel Ríos.
En el mes de octubre se iniciaron diferentes obras en la Comisaría Primera a raíz de una denuncia de los concejales de la oposición al Estado provincial por prometer fondos para tal motivo y nunca girarlos. Esto fue confirmado por el municipio que, más allá de todo, se hizo cargo de la obra que debería haber hecho el gobierno de Scioli.
El Ejecutivo municipal anunció que se repararían la cubierta, los baños y la sala de espera del ingreso principal. Sin embargo, hasta el momento lo único que se hizo fue limpiar el patio de la comisaría, colocar durlok en paredes y reparar parte de la cubierta.
Cabe señalar que se trataba de un reclamo que venía surgiendo de distintos ámbitos de la ciudad pero fundamentalmente de la misma policía.
Además de los trabajos de reparación de toda la cubierta, incluyendo el cielorraso, se pensaba renovar los sanitarios y la sala de guardia, y pintar toda la fachada y las oficinas.
Luego, en una segunda etapa, se contemplaría el recambio de toda la (deficiente) red eléctrica y la adecuación de las oficinas. A fines de octubre, el propio Ejecutivo anunció que en dos o tres semanas más las obras “podrían terminarse”. Pasaron cuatro meses y no aún no concluyeron.










