El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) iba a decidir el año pasado si le otorgaba un préstamo a los municipios de Zárate y Campana para construir un relleno sanitario y erradicar el basural a cielo abierto que, por ahora, funciona en el terreno de Concaro.
Ambos municipios, a través del Organismo Provincial para el Desarrollo Sustentable (OPDS) y de la Secretaria de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación, habían solicitado en su momento el otorgamiento de este crédito blando para la construcción de esta planta que requiere de una suma millonaria imposible de afrontar con los presupuestos municipales.
Si bien funcionarios municipales evitan hablar de números al referirse al proyecto, lo que plantea el informe final, elaborado por la empresa Hytsa, habla de la construcción de cuatro módulos de relleno sanitario. Uno por $ 61.104.528 presupuestado en julio del 2011 y con un plazo de obra de cuatro años. Luego un segundo módulo por $ 15.871.394, un tercero y un cuarto. En principio, el crédito sería para construir el primer módulo y luego avanzar en el resto. Además de una planta de tratamiento de lixiviados que demandaría, en total, unos 70 millones de pesos. El estudio realizado por la consultora Hytsa se presentó en la secretaría de Medio Ambiente de la Nación, justamente para que se solicite, por su intermedio, el acceso a una financiación internacional.
Finalmente los créditos para tal proyecto, más allá de las gestiones y el apoyo del gobierno bonaerense, no se otorgaron.
Es por ello que en la reunión que mantuvo el intendente Osvaldo Cáffaro con el Jefe de Gabinete de la Nación, Jorge Capitanich, también tocaron este tema y acordaron gestionar un encuentro con la secretaría de Medio Ambiente de la Nación para avanzar sobre el tema de los residuos.
El BID evalúa y consulta a Argentina para recortarle los préstamos al país
El periodista Alejandro Rebossio publicó un interesante artículo en el que anticipaba que el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) analizaba aplicar una rebaja de la cartera de créditos que destinaría a la Argentina a partir del 2014.
“Fuentes involucradas en las negociaciones entre las partes confirmaron que se ha iniciado “una etapa de evaluación y primeras consultas” entre el BID, que preside el colombiano Luis Alberto Moreno, y el Gobierno de Cristina Fernández. El argumento del BID radica en que su cartera de préstamos está demasiado concentrada en Argentina y eso no podrá sostenerse el año próximo, dadas las rebajas de la calificación crediticia que sufrió este país sudamericano por parte de las agencias grandes como Standard & Poor’s (S&P). El banco prevé que en 2014 no podrá volver a prestarle a Buenos Aires unos 1.200 millones aproximadamente como en 2013”, revela el informe.
La consultora “S&P” redujo, en septiembre pasado, la calificación de la deuda argentina por el temor de que el juicio en Estados Unidos de los fondos buitres y demás acreedores de títulos impagos desde 2001, acabe en una suspensión de pagos del pasivo reestructurado en 2005 y 2010.
“Lo llamativo de la posición del BID es que a partir de esas calificaciones cambie su postura hacia Argentina, cuando este país nunca dejó de abonarles a los organismos multilaterales ni siquiera cuando interrumpió el pago de su deuda con el sector privado hace 12 años, en plena crisis política, económica y social. En mayo de 2002, Argentina recibió su primer crédito después de la suspensión de pagos de cinco meses antes y el que lo prestó fue el BID. Eran tiempos en que el banco era presidido por el uruguayo Enrique Iglesias. A raíz de esto, había bastante recelo de todos los países desarrollados de apoyar a Argentina. Ahora también Estados Unidos, España y otros países europeos vienen votando en contra de créditos contra Buenos Aires por sus deudas pendientes con empresas de sus orígenes, como Repsol por la nacionalización del 51% de YPF que recién ahora se está terminando de consensuar las cifras definitivas de la expropiación”, explica el periodista.
Por último, cabe recordar que Estados Unidos es el mayor accionista del Banco Mundial y del BID y es uno de los que presiona para resolver la deuda que Argentina dejó de pagar en el año 2001 con el Club de París, grupo informal de países ricos acreedores, entre los cuales se encuentra el país del norte.










