Asuetos, feriados y las Fiestas, son suficiente para que los cajeros automáticos de la ciudad dejaran de entregar dinero y estalle la bronca de los usuarios.
Ayer a la mañana, una recorrida por la zona céntrica mostraba esta situación, por lo que ir de uno a otro buscando que alguna de las máquinas tuviera todavía algún billete se presentaba como una pérdida de tiempo.
El faltante de dinero en los cajeros automáticos se había sentido durante el fin de semana, lo que se hizo más agudo hacia la noche y en las primeras horas de ayer, mientras las personas aguardaban la apertura de los bancos para que la reposición de dinero se hiciera lo más pronto posible.










