El lunes pasado, a las 15, se celebró en la parroquia del Carmen, la Misa en conmemoración de San Joaquín y Santa Ana, los abuelos de Jesús, con la participación del grupo parroquial de Vida Ascendente de Adultos Mayores. La misa fue oficiada por monseñor Osvaldo Montferrand y participó de ella, un numeroso grupo de adultos mayores, abuelas y abuelos que celebraron también su día.
El padre Osvaldo Montferrand dio una emotiva homilía, plena de profundas reflexiones sobre los abuelos y bisabuelos y su rol en la familia de la que forman parte. “Desde una Iglesia con las puertas abiertas y dispuesta a abrazar a todos, los mayores, los abuelos, son los que aún tienen mucho para dar. Con limitaciones, acostumbrados a ser descartados por la sociedad, pero conscientes de sus posibilidades y con ganas de vivir una etapa creativa y útil para la familia y la sociedad”, señaló el sacerdote.
Decía el Papa Francisco: “Cuantos mayores dejados afuera de la fiesta de sus familias, en un rincón, sin beber del amor cotidianos de sus hijos, nietos y bisnietos”. Esto se recordó este lunes en la Parroquia del Carmen en la celebración de Santa Ana y San Joaquín, abuelos de Jesús según la tradición cristiana. Fue una reunión especial de todos los grupos de Vida Ascendente de nuestra ciudad.










