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  • El obispo Laxague presidirá la misa de Pascua en la Parroquia de Fátima

    5/3/2016

    El Obispo Diocesano Monseñor Pedro Laxague presidirá la Misa de Pascua de Resurrección el próximo domingo 27 de marzo en la iglesia de Nuestra Señora de Fátima de El Bajo. Así lo confirmó el cura párroco de la misma, padre Lucas Martínez quien estuvo recientemente reunido con el obispo en la sede de la Diócesis en Campana.
    El miércoles 10 de febrero, la Iglesia ha iniciado el tiempo de Cuaresma. Estos 40 días representan un tiempo de gracia, donde los fieles son llamados particularmente a la conversión del corazón, como preparación para vivir los misterios de la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo durante el Triduo Pascual.
    En todas las parroquias, capillas y comunidades de nuestra diócesis de Zárate – Campana se impusieron las Cenizas. El Obispo diocesano, Monseñor Pedro Laxague , presidió la celebración vespertina del Miércoles de Ceniza, en la Catedral Santa Florentina de Campana en una misa concelebrada por Monseñor Ariel Perez – cura párroco de la Catedral – y otros sacerdotes.
    En esa oportunidad, Monseñor Pedro comenzó explicando el por qué del tiempo de Cuaresma por el que se transita diciendo que es propicio para dejar que Jesús nos sirva: “Este tiempo de Cuaresma es para “Dejar que Jesús nos sirva”. (…)¿Cuál es el servicio que Jesús nos quiere hacer? Nos quiere levantar de nuestras caídas, nuestros pecados, ayudarnos si estamos agobiados”.
    Así es como debemos vivir estos 40 días de preparación para la Pascua, dejando que Dios obre en nosotros, y convierta nuestro corazón. “Nosotros no tenemos que cambiar, debemos dejar que nos cambie el Señor”.
    Al respecto del Evangelio según San Mateo , el Obispo destacó la relación que debe existir entre: Ayuno – Limosna – Oración , y el Amor en sus tres dimensiones.
    – Amor a Dios: cuando rezamos, debemos ser capaces escuchar lo que Dios tiene para decirnos, no solo hablarle haciendo oídos sordos.
    – Amor a los demás: esto se concreta particularmente con la limosna, que implica una ayuda material concreta hacia nuestros hermanos mas necesitados.
    – Amor a uno mismo: el ayuno nos fortalecerá para que hagamos las cosas que el Señor nos propone, no solo “cuando tenemos ganas”; sino a pesar del desánimo. Citó el ejemplo de la asistencia a misa dominical, algo que parece muy sencillo, pero que en muchas ocasiones se torna una pesada carga.
    Nuestra vida, debe apoyarse en estos tres aspectos del Amor, teniendo presente que si falta uno de ellos, todo se desmorona.
    Finalmente exhortó a que pongamos “nuestra confianza en Dios”, pidiéndole que podamos tener una Fe “como un granito de mostaza”(citando a San Mateo).

    Monseñor Pedro Laxague

    Monseñor Pedro Laxague