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  • Falsos trabajadores estafan a vecinos prometiendo reparaciones de vereda

    12/3/2016

    En diálogo con LA VOZ, un vecino damnificado realizó ayer un relato pormenorizado de una práctica delictiva que opera en la ciudad, a la vista de todos.
    Según relató Sergio, uno de los vecinos estafados, el pasado martes se presentó un grupo de personas en la casa de su madre, en Andrade 143, manifestando ser trabajadores de la Municipalidad que se encontraban realizando reparaciones en las bases de los arboles, cuyas raíces rompen las veredas del lugar. La mujer mayor, propietaria de la vivienda, accedió al pedido de permiso confiada en la buena voluntad de los trabajadores.
    “Cuando nos dimos cuenta, habían roto más de lo que explicaron y nos crearon un verdadero problema para luego ofrecer repararlo. A partir de ahí nos hicieron el pedido de dinero y ya no mencionaban mas a la Municipalidad”, señaló Sergio, y agregó: “El origen es la falta de mantenimiento de los arboles, en la puerta de mi casa tengo uno de gran altura, y que es obvio que debe tener grandes raíces”.
    Según le manifestaron los sujetos, en horas de la mañana habían realizado trabajo en Suipacha, entre Andrade y Avellaneda, que al día siguiente debían concluir. “A pesar de que desconfiábamos, ya estábamos inmersos en la situación y tratábamos de resolverla; siempre nos hablaban desde la lástima y no desde la prepotencia”. Fue así que los trabajadores, que manifestaban ser de la localidad del Talar de Pacheco, solicitaron la entrega de cuatro mil pesos para la compra de materiales, y la posterior reparación.
    La actitud fue reprochada por el hijo de la propietaria, quien les cuestionó el daño realizado en la vereda y la falta de aviso. A pesar del descontento, se acordó la entrega de dos mil pesos, acordando el compromiso para finalizar el trabajo.
    “Al otro día, el martes, volvieron al domicilio sólo tres trabajadores con herramientas, uno de ellos había estado el día anterior, los otros dos no”, relató Sergio.
    Tras ser recibidos, los sujetos comenzaron a realizar trabajos, pero Sergio, atento a las actividades que realizaban, advirtió que los hombres simulaban realizar la reparación, sin avanzar en la obra: “En ese momento paró una camioneta, con un hombre que preguntaba por unos trabajadores que habían realizado un trabajo similar en su casa, sobre calle Suipacha”. Allí, manifiesta el damnificado, los sujetos comenzaron a dar respuestas evasivas a fin de eludir la situación, manifestando que a pocas cuadras, otro grupo de trabajadores con el cual no mantenían relación, estaban realizando otras obras. El hombre de la camioneta acudió al lugar indicado, pero al no encontrar a nadie, volvió al lugar donde se encontraban los trabajadores que, mientras las dos víctimas dialogaban, aprovecharon una distracción para desaparecer del lugar.
    Con el correr de las horas, otras personas fueron dándose a conocer –además de los vecinos de la calle Andrade, y de la calle Suipacha-, manifestando haber sido víctimas de la misma estafa, bajo el mismo modus operandi: Crear un problema para luego simular vender una solución. Según pudieron conocer las víctimas, la escena se repitió a pocos metros de la vivienda de Andrade, así como también en un domicilio de calle Ubaldo Fernández, entre Mitre y Hipólito Yrigoyen. A través de los testimonios recabados, los estafadores tienen un objetivo, en su mayoría personas de edad avanzada y un mismo discurso, que deriva en un repudiable engaño.

    La vereda destruida ubicada por los estafadores en Andrade al 200.

    La vereda destruida ubicada por los estafadores en Andrade al 200.