El descuido y deterioro del centro de la ciudad es un factor que no solo llama la atención de los vecinos y turistas que visitan la ciudad, sino que la mayor preocupación, la tienen quienes dependen del comercio como actividad económica para vivir.
Progresivamente, el principal centro comercial de la ciudad comenzó a verse desdibujado ante la aparición de otras atracciones, que gozan de una mayor afluencia de gente, principalmente, durante los fines de semana. Locales cerrados, falta de mantenimiento de veredas, superpoblación de cartelería que no obedece ningún orden, son algunos de los elementos que, a simple vista, catalogan el centro como “poco atractivo”.
Miriam Saunders, secretaria del Centro del Comercio e Industrias de Zárate (CCIZ), manifestó la preocupación de todos los comerciantes asociados, ante lo que define como “una confluencia de factores”.
“No podemos desconocer un factor a nivel nacional y coyuntural donde hay un gran ‘parate’ económico, hasta que esto se reacomode y vuelva a su cauce normal”, explicó y agregó: “En la ciudad están pasando varias cosas, se están cerrando muchos locales; el nivel de alquileres que se pide es abusivo, cualquier local mediano de Justa Lima, está entre 40 mil y 50 mil pesos mensuales. No muchos comerciantes tienen la posibilidad de arriesgar ese monto. Los dueños, la mayoría no son de acá y prefieren mantenerlos cerrados, con lo cual el centro poco a poco se va desluciendo”.
PROYECTO PARA EL CENTRO
Según explica Saunders quien también se ve afectada por la situación, formando parte del grupo de comerciantes del Centro, “el gran auge turístico y económico que se le dio a la Costanera, fue en detrimento del centro comercial, no podemos negarlo y ser ajenos a eso. Los sábados por la tarde el centro es un desierto”. En este sentido, desde el CCIZ, reiteraron la necesidad de comenzar con una obra prometida por el Ejecutivo Municipal, que tiene que ver con el proyecto “Justa Lima Peatonal”, la cual, según había expresado quien fuera secretario de Obras Públicas, Pablo Giménez, debía comenzar en enero del 2015.
El proyecto, para el cual se firmó un convenio entre el CCIZ, el Municipio y CAME, proponía una intervención urbana que colocara al centro comercial como una alternativa de atracción con fines comerciales para turistas y vecinos de la ciudad. Pero en este punto, Vasallo destaca: “No podemos desconocer que hoy en día en el centro no hay iluminación, no hay seguridad, ni limpieza. Eso trasciende la intervención urbana, el Municipio lo tiene que tener más allá del centro comercial a cielo abierto. Justa Lima está prácticamente iluminada por los comercios”.
INSEGURIDAD
Según detalla la comerciante, en este momento lo que más le preocupa al comerciante local es la seguridad: “En otros momentos veíamos a la Policía Local en casi todas las esquinas, hoy ya no. Permanentemente se registran robos, hechos de violencia, entraderas, asaltos a gente en la calle, ya no hay horario. Vimos una notoria baja en la presencia”. Estas preocupaciones, explica, fueron transmitidas oportunamente tanto el Secretario de Gobierno, Claudio Borrelli, como a la Secretaria de Desarrollo Económico, Gabriela Trupia, recibiendo una muy buena aceptación del reclamo, pero sin una ejecutiva toma de acción.
“Vemos que la re zonificación para la apertura de un shopping se hizo prácticamente en tres días, y un convenio que está firmado desde un año y medio todavía no se implementa, entonces sentimos que el hilo se corta siempre por lo más delgado. Sin tener en cuenta que somos el segundo empleador en la ciudad”, expresó la secretaria del CCIZ.
SITUACION SOCIAL Y LABORAL
En lo referido al contexto laboral y social de la región, Saunders sostiene: “No desconocemos que los despidos de Atucha pueden llegar a influir muchísimo en las ventas, ¿pero quién se preocupa por los despidos que están pasando a nivel comercio? Nosotros como Centro del Comercio hacemos acciones, cursos y todo lo que esté a nuestro alcance para que los comerciantes se sientan contenidos, pero hay una pata que nos está faltando, que diga ‘nos ponemos las pilas, trabajamos todos juntos y empezamos a levantar el centro’. No puede haber solo un polo turístico: Mar del Plata es mar y centros comerciales, Rosario es río y centros comerciales, Zárate hoy es sólo río”.
Nueva baja de las ventas minoristas
Las cantidades vendidas por los comercios minoristas se redujeron 5,8% en marzo frente a igual mes de 2015, debido al menor poder adquisitivo de la población frente a los incrementos que vienen teniendo los precios de la economía, según la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME).
“En marzo se sintió muy fuerte el efecto ‘precios nuevos, salarios viejos’ porque los trabajadores aún no habían cobrado los aumentos de las paritarias y se encontraron con precios con alzas acentuadas en el mercado que no pudieron alcanzar. También los trabajadores independientes se ven afectados por una situación similar, ya que frente a la baja demanda, se encuentran limitados para aplicar ajustes en sus tarifas”, señaló el informe.
Con el resultado de marzo, las ventas minoristas medidas en cantidades iniciaron el primer trimestre del año con una caída de 4,2% frente al mismo periodo del año pasado y los empresarios esperan que con los incrementos de sueldos, la actividad logre algún repunte en abril.
La baja fue generalizada en todos los rubros y los que más cayeron fueron electrodomésticos (-10,2%); materiales para la construcción (-9,1%); golosinas (-8,4%); ferretería (-7,8%); y muebles para el hogar (-6,8%).










