La parroquia del Carmen celebra hoy 136 años de la inauguración del templo en la esquina de Justa Lima de Atucha y Belgrano, acto llevado a cabo el 26 de abril de 1880 con la presencia del arzobispo Federico Aneiros, y que fuera una donación de doña Justa Lima de Atucha, ofrecida al entonces comisionado municipal Manuel José de la Torre. La Municipalidad, aunque no le sobraban fondo, adquirió el terreno del actual emplazamiento para levantar este templo que ha trascendido los tiempos y que fuera declarado Monumento histórico por ley sancionada en 2008 e incorporado al patrimonio cultural de la Provincia de Buenos Aires.
La parroquia de Nuestra Señora del Carmen había sido creada en 1854, meses después de la creación del partido de Zárate. El primer templo estaba emplazado en Rivadavia y Tres de Febrero, en la esquina donde hoy funciona el Banco de la Nación. Era un sencillo edificio de ladrillo asentados en barro y sin revocar que en pocos años se deterioró con lo cual su aspecto no coincidía con el progresivo crecimiento de Zárate en los años de 1870 cuando se comenzaron a instalar los primeros establecimientos industriales y ya el Arsenal de Artillería de Marina comenzaba su producción. Fue por entonces que Justa Lima, una poderosa estanciera de la zona de cuyos campos se vendieron los primeros vacunos que se exportaron a Francia en un barco frigorífico, decidió jerarquizar a la parroquia dotándola de un templo acorde a estas nuevas circunstancias de prosperidad y ofreció al Municipio la donación del templo moderno.
En el acto de inauguración, Justa Lima acompañada por su sobrino Juan Moris entregó al arzobispo las llaves del templo, siendo poco después demolido el anterior habiéndose trasladado sus campanas al nuevo edificio. Este es de planta simple con una nave central rodeada por seis altares laterales, los tres de la izquierda fueron suprimidos en una criticable reforma que no respetó el patrimonio edilicio y la reemplazó por ventanales. Dichos altares originariamente estaban dedicados a la Purísima Concepción, a los Santos Justo y Pastor, a Santa Eugenia, a San Miguel, a San Sebastián y a nuestra Señora de los Dolores, aparte de estas imágenes hay otras tres en el altar mayor dos son de San José y de San Toribio y la tercera la de Nuestra Señora del Rosario. Todas las imágenes fueron traídas de España y costeadas pro Justa Lima. El altar mayor, de madera dedicado a la Virgen del Carmen, patrona del Partido de Zárate, también sufrió modificaciones pero se puede apreciar el trabajo en dorado a la hoja de algunas de sus figuras y molduras.
Su fachada fue definida como ecléctica combinando elementos de la arquitectura clásica, y tiene dos torres campanario con cúpulas.
Por muchos años, el templo de Nuestra Señora del Carmen fue el edificio principal de la ciudad todavía con calles de tierra y sin luz eléctrica, y sus torres con campanario dominaban la misma como las antiguas iglesias de ciudades importantes. Su esplendor interno contrastaba con la sencillez de las construcciones contemporáneas. Fue el centro de la vida social de la época y tan considerada que la calle principal de la ciudad, lleva el nombre de la donante del edificio, doña Justa Lima de Atucha. Con el correr de las décadas, sigue siendo un lugar de encuentro, de ceremonias importantes, de comunidad de fieles desarrollando hoy una interesante actividad cultural en sus representaciones religiosas como se pudo apreciar en la celebración de la Pascua pasada con la puesta en escena del Via Crucis en la Plaza Italia.










