El obispo de la Diócesis Zárate-Campana Monseñor Pedro Laxague celebró ayer Misa en la Parroquia Beata Teresa de Calcuta acompañado por los sacerdotes Ariel Pérez y el párroco Beto Evagelista.
El Obispo trajo una palabra de aliento a la comunidad parroquial tras los hechos vandálicos sufrido la semana pasada en el templo y casa parroquial. En menos de 24 horas fueron robados dos veces. El jueves, la iglesia ubicada en Sargento Cabral 1960 amaneció con la triste postal del robo, del saqueo, del desorden generado por un grupo aún no determinado de delincuentes que se llevaron un equipo de audio con el que pasan música en los encuentros, la guitarra que se utiliza para musicalizar el repertorio de las misas, los micrófonos inalámbricos que utiliza el padre para amplificar su voz en las ceremonias litúrgicas, objetos de la santería parroquial y dinero, además de una sierra circular para realizar la poda y cortar madera. Pero, además de hacer destrozos y revolver todo, los delincuentes defecaron en la casa parroquial. En la mañana del viernes, cuando uno de los colaboradores se acercó a la parroquia se encontró con que la reja de la ventana del templo, que había sido forzada el día anterior, otra vez había sido violentada. En esta oportunidad se llevaron un manojo de llaves el cual abre la mayoría de las puertas; por lo que se temía que volvieses a ingresar con mayor impunidad aún, además se robaron un megáfono que se usa en las procesiones, un radiograbador, una motosierra y un taladro. Esto hizo que los miembros de la parroquia y sus familias hicieran guardia este fin de semana para evitar un nuevo ingreso y destrozos de delincuentes. En tanto solicitan a la ayuda de la comunidad zarateña para comenzar a reponer los objetos robados y reparar los destrozos hechos en rejas y muebles.
APOYO DEL OBISPO PEDRO LAXAGUE
La presencia del Obispo Monseñor Pedro Laxague en la parroquia y la celebración de la misa en la que participaron varias comunidades parroquiales, fue muy importante ya que – como señalan los vecinos se expresó con “sus palabras más que esperanzadoras, en estos momentos cuando a veces actuamos con desesperación y sin encontrar de inmediato las respuestas. “He aquí cuando se necesita del consejo y la sabiduría de alguien que nos haga saber que en los malos momentos reflotan los talentos de todo aquel que se acerca con sus manos generosas y su palabra alentadora”.
También la comunidad de la parroquia agradeció a Monseñor Ariel Pérez por estar desde el primer momento alentándolos a seguir y acompañándolos, pues “como dijo en la homilía nuestro obispo un hijo de este barrio, de esta comunidad al que sin dudas estos días el dolor también lo habrá invadido pero sin embargo fue nuestro primer consuelo”. El agradecimiento es fundamentalmente para párroco el padre Beto Evangelista que es nuestro guía”.












