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Piden que se entube el colector cloacal en El Bajo

En noviembre pasado el Municipio retomó los trabajos del colector cloacal máximo que atraviesa todo el oeste de la ciudad y desemboca en El Bajo. Hace más de dos años que viene desarrollando esta obra con ritmos de trabajo dispares, lo que provoca la dilación de un proyecto urgente para todos los vecinos de la zona oeste y en función de extender las cloacas hacia esa zona. En aquella oportunidad arrancaron desde avenida Antártida Argentina y Almafuerte y ahora las maquinarias avanzan por Castelli y Pividal, del otro lado de las vías. La idea es seguir esta obra sobre Pividal, pasar por debajo del puente sobrenivel de Pividal y Mitre y llegar a Pellegrini. Hace dos semanas atrás un error de Aysa provocó el hundimiento de una parte de calle Pividal que está siendo subsanado.
Más allá de estas obras que avanzan en el oeste de la ciudad el problema hoy, para todos los habitantes de El Bajo y las personas que transitan por allí, es que el colector cloacal no está entubado en el último tramo hacia el río. En otras palabras, las cloacas culminan su largo recorrido subterráneo en una zanja, al aire libre, antes de verterse en el río.
Así como los frentistas de calle San Lorenzo denunciaban la falta del entubado de los desagües pluviales; hoy advierten sobre el foco infeccioso que representan las cloacas a cielo abierto, que mediante una zanja cruzan, a campo traviesa, toda la ribera hasta desembocar en el río. Estas zanjas arrancan desde la calle 7 de Julio y trazando una diagonal pasan por debajo de los caminos de tierra destinados al tránsito pesado, van por detrás del Hogar de las Misioneras de la Caridad y cruzan la calle Dorrego por debajo y, en un último tramo por momentos entubado, buscan el río y desembocan allí el agua servida.
El problema está en que el colector cloacal se encuentra al aire libre en toda esta zona la cual, los fines de semanas se puebla de vecinos que asisten a la costanera. De hecho varios vecinos han comentado que la sudestada, como la actual, el fuerte viento lleva un fuerte olor hacia las casas pobladas de El Bajo. “Es un foco infeccioso muy grave tener la cloacas abiertas detrás de nuestra viviendas. Creo que el municipio debería hacer algo urgente y entubar todo el tramo ya que si la costanera la queremos para la vida y como lugar para el desarrollo de actividades deportivas y culturales; no podemos vivir con el agua servida a pocos metros de nuestras viviendas”, expresó un frentista de calle San Lorenzo.

La obra del colector cloacal
El nuevo colector que está enterrando el Ejecutivo municipal tiene 500 mm de diámetro y se está colocando a 5 metros y medio debajo de la carpeta asfáltica. En este sentido informaron, desde el municipio, que actualmente las obras avanzan de forma rápida debido a que a esa altura de Pividal las calles son de tierra y por ende deben cavar el pozo y enterrar el caño. En total, el nuevo colector cloacal máximo tendrá una extensión de 6,5 kilómetros, y por su alto costo, la obra fue dividida en tramos y se comenzó a construir desde el río hacia el oeste de la ciudad y viceversa, para que se unan los caños a mitad de camino. Prevén una inversión total de más 100 millones de pesos al finalizar todos los trabajos de ampliación de la red cloacal de la ciudad.