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Denuncian escruches y entraderas en el barrio Rincón del Encuentro

Una profunda preocupación y angustia atraviesan los vecinos del barrio Rincón del Encuentro, ubicado en el kilómetro 87,5 de la Ruta Nacional Nº 9. En diálogo con LA VOZ, contaron que desde hace varios meses no ven un patrullero en las calles; como resultado de la falta de atención de las políticas de la Secretaría de Seguridad Ciudadana. El pasado fin de semana dos viviendas resultaron completamente desvalijadas, y una familia resultó privada de su libertad de manera ilegítima.
El primer hecho ocurrió el sábado, cerca de las 23 horas. Una familia, compuesta por el padre de familia, la esposa y una hija, se encontraba en su vivienda cuando dos delincuentes encapuchados, cortaron el alambre perimetral de la finca, e ingresaron a la morada con fines de robo.
Armados con una escopeta recortada y una pistola 9mm, los sujetos –que se movilizaban en una motocicleta- redujeron rápidamente a la familia, maniatándolos mientras revolvían todas sus pertenencias. Según indicaron fuentes consultadas, los mismos sujetos, habían intentado ingresar momentos antes a otra vivienda, pero el propietario logró advertir la secuencia y huyeron del lugar.
Con el rostro cubierto, y propinando todo tipo de amenazas, los malvivientes comenzaron a cargar todas las pertenencias en la camioneta familiar. Vecinos de la zona, señalaron que los ladrones llegaron a amenazar a sus víctimas con abusar de la hija del matrimonio.
Una vez que lograron armarse de un importante botín, cerca de las 2 de la mañana, los ladrones tomaron de rehén a la mujer, mientras que su esposo e hija quedaron atados en la vivienda. Uno de los delincuentes obligó a su víctima a conducir el rodado y escapó en la motocicleta, mientras que su compañero viajaba sobre los objetos que habían sustraído, dada la cantidad de bienes que se llevaron.
Luego de algunos minutos, finalmente los delincuentes liberaron a la mujer en las inmediaciones de la Escuela Nro. 8, ubicada en las cercanías de la calle Santa Fe, mientras continuaron su huida hacia la zona del Parque Industrial, atravesando caminos de tierra a fin de evitar ser detectados por las cámaras de seguridad instaladas en la zona. En medio de una crisis nerviosa y con una gran angustia, la mujer logró encontrar ayuda luego de una larga caminata, y regresó a su hogar.
Finalmente, algunas horas después, la camioneta robada fue hallada abandonada en calle Quirno, cerca del barrio Villa Angus, sin elementos en el interior y sin rastros de los ladrones.

Dos robos en dos días
Como si la “entradera” realizada el sábado no hubiera sido suficiente para los vecinos del barrio, 24 horas después, otra vivienda resultó victima de la modalidad delictiva conocida como “escruche”.
La “entradera”, tiene como fin el ingreso sorpresivo de los delincuentes a una morada, logrando la reducción inmediata de los ocupantes; por tanto, el “escruche”, cuyo término proviene del escrute que realizan los delincuentes, tiene por finalidad el robo de una vivienda que se encuentra sin la presencia de los moradores.
Así las cosas, el pasado domingo otra familia del barrio dejó su casa cerca de las 19 horas. Los malvivientes, que según advierten los vecinos actuaron realizando trabajos de inteligencia, ingresaron a la finca con el objetivo de sustraer la mayor cantidad de elementos posibles.
Cerca de la medianoche, un vecino logró observar que la propiedad se encontraba abierta y advirtió algunas cosas desparramadas; un nuevo robo se había producido y otra vivienda había sido desvalijada.
“No pasa la policía, esto una zona liberada”, explicó un vecino a este medio, con una profunda preocupación. Según sostienen, durante la gestión de Pablo Gallardo al frente de la Secretaría de Seguridad Ciudadana del Municipio, se organizaban reuniones vecinales en la Escuela Nro. 14, a tal fin de implementar dispositivos de seguridad que permitan brindar bienestar y tranquilidad a los vecinos. Pero tras los cambios en la conducción del área, las reuniones se fueron disolviendo y con el pasar de los meses se volvieron inexistentes, derivando en un estado de desprotección total, según revelaron vecinos.
“Ahora nos defendemos como podemos. Vamos a presentar una carta al Intendente y y otra Concejo Deliberante pidiendo que nos escuchen. Las fuerzas están concentradas en la ciudad, pero el radio delictivo se corrió a la periferia”, expresó el vecino.