En la jornada de ayer, la comunidad educativa del Jardín Nro. 911 “Madre Teresa de Calcuta” del barrio Villa Negri, se vio alertada por una amenaza de bomba telefónica.
Ante el llamado, las autoridades de la institución dieron aviso inmediato a las fuerzas policiales y se procedió a dar evacuación del establecimiento educativo ubicado en calle 14 al 1183, por lo cual los niños fueron llevados a resguardo a la sala de primeros auxilios del barrio.
La situación, generó gran preocupación entre los padres de los niños que allí asisten. Tras lograr que tanto el alumnado como el cuerpo docente y auxiliar salieran del edificio, el personal de la brigada de explosivos de la policía bonaerense, ingresó al lugar para realizar una revisión de las instalaciones, en busca de algún elemento que pudiera contener material explosivo.
Afortunadamente, el resultado de la inspección a cargo del cuerpo especializado dio negativa, confirmando que solo se trató de una falsa alarma.
Durante las últimas semanas, distintas instituciones educativas fueron alertadas por amenazas de bombas en varios distritos de la provincia de Buenos Aires, alcanzando una preocupante cifra que ronda los tres mil casos.
En su visita a la ciudad, el ministro de seguridad bonaerense, Cristian Ritondo, se había referido al tema manifestando que el llamado intimidatorio a las instituciones educativas, “no es una broma, es un delito”, al tiempo que agregó que la acción se encuentra penada por la Ley.
A raíz de distintas investigaciones realizadas por el personal policial, en los últimos días decenas de personas fueron puestas a disposición de la Justicia por ser halladas como responsables de llamados anónimos amenazantes a los establecimientos educativos.
Por el momento, según pudo averiguar este medio, se desconoce quién fue el autor del llamado a la institución donde concurren los infantes, que provocó temor, malestar e indignación tanto en los padres, como en los trabajadores de la educación.
YA HAY UNOS 50 IMPUTADOS
Con las identificaciones recientes de una mujer y su hija de 16 años en Hurlingham, más un joven de quince en Morón y otro en Junín, acusados de realizar amenazas a colegios, se contabilizan desde el 1 de septiembre unas cincuenta personas (entre menores y mayores) imputados por estos hechos. Así lo informaron desde el Ministerio de Seguridad de la provincia de Buenos Aires.
Por llamadas en las que se advierte sobre la presencia de artefactos explosivos en establecimientos educativos de la Provincia, se realizaron ya más de veinte allanamientos.
Esta semana, Seguridad de la Provincia tenía contabilizados al menos 2.800 llamados con amenazas a establecimientos educativos.
En el partido de Hurlingham, fueron demoradas en las últimas horas una mujer de 37 años y su hija de 16 en un allanamiento llevado a cabo por la DDI de Morón en la casa que ambas habitan, ubicada en la localidad de Villa Tesei. Allí se secuestraron cuatro teléfonos celulares, una tablet y la CPU de una computadora.
Según se informó, ambas fueron procesadas por “intimidación pública reiterada” a raíz de dos amenazas que sufrió la Escuela Media Nº 3 de Ituzaingó.
En tanto, el último identificado fue un adolescente de quince años demorado también por la DDI de Morón en su casa ubicada sobre la calle Victorino de la Plaza al 300 de esa ciudad del oeste del Conurbano.
De acuerdo a los investigadores, el joven habría llamado tanto al Colegio General Belgrano, de Gutierrez y Mitre, de Villa Sarmiento, y a la Escuela Juan Bautista Alberdi. En el allanamiento se secuestró el celular usado para ambas llamadas.
Por su parte, en Junín se sumó otro adolescente de quince años a la lista de identificados por realizar llamadas en tres allanamientos de la DDI local donde se incautaron varios teléfonos.











