Después de tres días de paro de los empelados del Banco de la Provincia de Buenos Aires, y como era de suponer en la mañana de hoy largas colas de formaron desde temprano en la sede central y en la sucursal de Justa Lima al 700 para distintos gestiones, pero sobre todo para cobrar o retirar dinero de los cajeros automáticos. A las 10, cuando debían abrir las puertas en la sucursal donde principalmente de pagan jubilaciones, pensiones y planes sociales, según se informó, un corte de luz hizo imposible la atención al público que tampoco podía hacer uso de los cajeros. Fue entonces cuando el numeroso público que esperaba en la vereda comenzó a protestar y golpear los vidrios de las puertas y frente del Banco. De inmediato llegaron tres móviles policiales se ordenó un poco la situación, pero la gente seguía protestando en tanto llegó un electricista para verificar los desperfectos.










