
En 1943 la guerra mundial cubría con su manto de muerte y desolación buena parte del planeta. En Argentina, el conflicto bélico llevó a graves tensiones entre sectores pro-aliados y pro-eje fascistas, al mismo tiempo que surgieron serios cuestionamientos al fraude electoral promovido por el gobierno conservador de Ramón S. Castillo que lo llevó a transitar por sus últimos meses en el poder, cuando un golpe militar lo destituyó el 4 de junio.
En ese clima político el 25 de febrero de 1943 el Presidente de la República firmó el decreto de creación del Colegio Nacional de Zárate, ciudad que desde 1932 se llamaba General Uriburu. Dicho decreto expresaba:
Atento a que la ley de Presupuesto vigente provee los fondos necesarios para el funcionamiento de un Colegio Nacional en la ciudad de José F. Uriburu (Provincia de Buenos Aires) y considerando que la necesidad de un establecimiento de segunda enseñanza de la mencionada ciudad fue reconocida por las reparticiones, previo estudio de las características de la zona, el Presidente de la Nación Argentina: Decreta: Art. 1º Créase el Colegio Nacional de José F. Uriburu, establecimiento que comenzará a funcionar con una división de cada uno de los tres primeros años que abarcan el plan de estudios vigentes.
Art. 2º. La Inspección General de Enseñanza encomendará a un inspector de su dependencia las tareas preliminares de instalación, organización y dirección del referido colegio hasta tanto el Poder Ejecutivo provea el cargo de rector del establecimiento.
Art. 3º. Comuníquese, publíquese, dese al Registro Nacional y Archívese.
Ramón S. Castillo (Presidente de la Nación) – Guillermo Rothe (Ministro de Justicia e Instrucción Pública)
Una semana después se procedió a la designación del inspector Dr. Emilio Ceriotto ”para realizar las tareas preliminares de instalación, organización y dirección del Colegio”, quedando bajo su responsabilidad la realización de las gestiones “para alquilar por licitación pública un local adecuado por una suma que no exceda la autorizada al efecto por el presupuesto vigente; procurará obtener de las autoridades locales un local provisional, propondrá la nómina de los muebles y elementos didácticos que sean necesarios”.Con ese propósito, a finales de abril se llamó a licitación pública para el arrendamiento del inmueble. Uno de los requisitos exigidos era que el edificio a alquilar debería encontrarse “a cinco cuadras de la plaza en cualquier dirección pero sobre calle macadanizada”. De las diversas propuestas la favorecida fue la del escribano Miguel de la Torre, propietario del edificio de la calle Belgrano 753, frente a la Plaza Mitre, donde antiguamente había funcionado la Confitería “El Progreso”. El propietario, asimismo, donó dos meses de alquiler para que con dicho importe se comprara material didáctico. Sin embargo, hubo que esperar varios meses hasta la aprobación definitiva de la licitación motivo por el cual cuando se iniciaron los cursos el 21 de mayo el Colegio debió funcionar por algún tiempo en la Escuela primaria Nº 10.
Lic. Sergio D. Robles
(Docente y ex alumno del Colegio Nacional- ISFD. 120/ E.E.M. Nº 4)










