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  • Se mantienen conflictos en plantas químicas de la zona

    22/6/2018

    Los trabajadores químicos y petroquímicos nucleados en el Sindicato regional siguen en pie de guerra ante dos conflictos laborales que ya acumularon varias audiencias en el ministerio de Trabajo pero que aún no se destraban en favor de los propios trabajadores, en este contexto el eslabón más débil de la cadena.
    Por un lado, desde el mes pasado que el Sindicato del Personal de Industrias Químicas y Petroquímicas de Zárate trata de solucionar un conflicto laboral con la empresa Pampa Energy ante la presentación de un Procedimiento Preventivo de Crisis de parte de la firma que controla Gustavo Mindlin.
    Desde abril que el sindicato químico y la empresa mantienen una serie de reuniones ante el ministerio de Trabajo en virtud de este pedido de la firma que podría dejar sin empleo a más de 45 trabajadores de la empresa radicada al lado de la planta de Monsanto en Zárate.
    Los Procedimientos Preventivos de Crisis pueden ser presentados por una empresa cuando se afecte a más del 15% de los trabajadores en planteles de menos de 400 trabajadores; o a más del 10% en empresas de entre 400 y 1000 trabajadores. Este proceso se tramita con carácter previo a la comunicación de despidos o suspensiones por “razones de fuerza mayor, causas económicas o tecnológicas”. En el caso de Pampa Energy, la situación descripta por fuentes de la empresa fue la siguiente: “la situación actual en el polo petroquímico hace que sea muy complejo la sustentabilidad de la empresa y la idea es buscar junto al gremio una solución razonable”.
    Hasta el momento la comisión directiva del sindicato no ha salido a declarar oficialmente cuántos son los puestos “en juego” ni las gestiones emprendidas y finalmente la resolución de este procedimiento preventivo de crisis presentado por la empresa.
    Pampa Energía-ex Petrobras-, produce poliestireno en la planta radicada a la vera de Rutas 6, al lado de Monsanto. Desde el primero de agosto de 2016 Pampa Energía asumió el control de Petrobras Energía (PESA), el brazo local del gigante petrolero de Brasil por el que pagó casi u$s 900 millones. Con la compra de Petrobras Pampa heredó dos plantas petroquímicas en el país, una de ellas instalada en nuestra ciudad y dedicada a la producción de poliestireno. Actualmente emplea a 130 personas en esta planta industrial local.
    Despidos en Unilever, en Gualeguaychú
    Por otro lado, la empresa de productos cosméticos y de higiene, Unilever, ha confirmado 21 despidos en su planta de Gualeguaychú.
    Desde el mes pasado que la multinacional mantiene negociaciones con el sindicato Químico Zárate-Campana por estos despidos, dado que el gremio también tiene dentro de su zona de influencia el sur de Entre Ríos. Las mismas se dieron en el marco de una conciliación obligatoria y se programó una nueva audiencia de conciliación el viernes 29 de este mes. Técnicamente, pasó a cuarto intermedio la audiencia por los 21 despidos en la empresa radicada en el parque industrial de Gualeguaychú.
    El coordinador general de Trabajo, Armando Ferrari dijo que, durante la audiencia desarrollada el lunes pasado, la empresa ratificó los despidos argumentando falta de competitividad y de producción, entre otras cuestiones que dicen afectar al sector industrial en virtud de las políticas macroeconómicas a nivel nacional.
    En tanto el Sindicato de Químicos y Petroquímicos de Zárate, rechazó el planteo. “La empresa mantuvo la posición de despedir a la gente que ya había recibido los telegramas, sin presentar ninguna propuesta alternativa, como se esperaba”, manifestó públicamente el secretario general de la CGT de Gualeguaychú, Claudio De los Santos. “Con el argumento de una caída importante en las ventas del jabón que se produce en Gualeguaychú, la empresa mantuvo su posición de concretar los despidos”.
    Mientras tanto los trabajadores despedidos, quienes fueron reintegrados a sus trabajos dentro de la empresa, hasta la finalización de la conciliación obligatoria; esperan con nerviosismo el destino que les impondrá la empresa. “Es lamentable como esta empresa, sin importarle la situación de los trabajadores, adopta este tipo de medidas. Hay gente con 35 años dentro de la empresa que fueron despedidos, sin importarte el compromiso que han tendido en la misma” manifestó el gremialista de la CGT.
    Uniler es una multinacional británica- holandesa, conocida por sus marcas de desodorantes, jabones para la ropa, lavandina en gel, shampoo, mayonesas y sopas, entre otros productos. Emplea en su planta de Gualeguaychú a 210 trabajadores.
    Finalmente, y respecto a los tiempos que maneja el gremio; la conciliación obligatoria dictada por el ministerio de Trabajo determina que hasta el 4 de julio, cuando se cumplan 15 días hábiles de la misma, los 21 despedidos deberán continuar trabajando como lo hacen habitualmente, mientras que el sindicato no puede llevar a cabo ninguna medida de fuerza.
    De no llegar a un acuerdo, el Ministerio de Trabajo puede pedir un plazo de cinco días más para que se continúe negociando, aunque tanto Unilever como el sindicato de Químicos y Petroquímicos adelantaron que no solicitarán esta extensión.
    A partir del 4 de julio, de no llegarse a un acuerdo las partes estarían liberadas a resolver el tema: la empresa podrá mantener los despidos y la gremial estará liberada a realizar las medidas de fuerza para defender la fuente laboral de estos trabajadores.

    El ingreso a la planta de Pampa Energía.