Hace menos de seis meses que se realizaron tareas de bacheo en el Camino 038, más conocido como el “Camino Viejo a Lima”. Sin embargo, el mes pasado comenzaron a erosionarse las capas de asfalto recuperado con la que se rellenó los baches y se ha vuelto a agrietar desde el pozo hacia los costados, avanzando como una telaraña en el resquebrajamiento de las losas de hormigón colocadas inicialmente.
Algunos especialistas no dudan en afirmar que se trata de una obra mal hecha, con la utilización de materiales que deberían ser más resistentes teniendo en cuenta el paso diario del tránsito pesado.
Lo cierto es que nuevamente está mostrando baches y pozos en todo su trazado, desde el paso a nivel del parque industrial hasta Lima.
Fue abierto al público en la campaña electoral para las Primarias del 2015 y en tres años ya fue bacheado en dos oportunidades. Por lo tanto la resistencia de los materiales empleados comenzó a verse afectada al año y medio de uso.
Hay varios lugares en donde prácticamente el pavimento está agrietándose, otras zonas donde comienza a hundirse y en muchos baches que el municipio rellenó se está agrietando, como cuando uno sella la rotura de un vidrio y alrededor del agujero se inicia pequeñas ramificaciones que van hundiendo y agrietando la calzada. Claro que las lluvias y la humedad terminan por acentuar la erosión y el hundimiento del concreto.
Además de las fallas en la calzada no se hicieron las banquinas, por lo tanto el pasto llega hasta los bordes propios de la ruta. No hay iluminación, controles viales ni policiales, como así tampoco una balanza pública fija para regular el tránsito pesado que sale de los parques logísticos y utiliza esta arteria para evadir el peaje.
El presupuesto original para la realización de esta obra fue de $25.593.574 en el 2009, sin embargo luego el gobierno nacional fue enviando el dinero esporádicamente y el presupuesto, como así los plazos de la obra, se fueron distorsionando.
Formalmente es un camino “en obra”, que nunca se inauguró oficialmente pero que los vecinos comenzaron a utilizar como vía alternativa.
Por último los usuarios reclaman que durante los 15 kilómetros que unen Zárate y Lima por este camino, se encuentran están completamente a oscuras. Hace dos años se comenzaron a instalar los postes, los portalámparas y el cableado pero ladrones se fueron robando estos elementos de a poco, casi con total impunidad y aprovechando la falta de presencia policial en la zona.










