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  • Se perdieron 2700 empleos en el sector industrial en la región

    17/9/2018

    La diputada provincial, Patricia Moyano, salió a criticar los despidos en una firma sampedrina, COPLAC, que despidió a la totalidad de sus empleados y cerró definitivamente.
    Precisamente la legisladora presentó un proyecto para, “alertar acerca de este tipo de hechos que se repiten a lo largo de la región en medio de la dura crisis que estamos soportando”, expresó la ex funcionaria municipal.
    Asimismo manifestó que, “resulta preocupante que haya empresarios indolentes en medio de la situación que vivimos” y que “no se puedan dirimir los conflictos laborales de modo que no salga nadie perjudicado” porque añadió, “no deben ser siempre los trabajadores los ´fusibles’ de las crisis económicas”.
    Coplac es una compañía de planeamiento acústico de capitales brasileros y en medio de los reclamos y después de varias negociaciones y entrevistas en la secretaría de Trabajo, en la tarde del jueves, el propietario de la empresa tomó la decisión y en la mañana del viernes los empleados comenzaron a recibir los telegramas de despido. En total son 67 los trabajadores, incluido el personal jerárquico, que se quedan sin trabajo ya que la firma decidió cerrar definitivamente, disconforme con la postura tomada por los operarios.
    MAS DE MIL DESPEDIDOS EN LA ZONA
    El 23 de enero pasado este medio publicó un relevamiento que describía la compleja situación laboral que atravesaban varias firmas de Campana, Zárate y Baradero.
    La complejidad de la situación estaba amparada en lo que comunicaban los empresarios o representantes de dicha firma y los sindicatos. Las posturas “de ambos lados del “mostrador”. Lo que sí coincidían en que se vivía una situación de crisis económica nacional muy profunda, sin haber transitado aún las corridas cambiarias últimas y el ingreso del Fondo Monetario Internacional.
    El articulo nutrido de información de los distintos gremios era que en Zárate, Campana y Baradero, en los últimos dos años, hubo más de 650 trabajadores quedaron desempleados por el cierre de empresas.
    En esta cifra, que emerge de todas las plantas que despidieron empleados por el cese de actividades, no están contemplados los obreros de la construcción.
    FINALIZACION DE CONTRATOS
    La otra cara de los despidos es la finalización de los contratos que atañe particularmente al rubro de la construcción. En este sentido el primer foco de conflicto estuvo en Campana, con dos empresas contratistas de Siderar, el mayor grupo siderúrgico del país del que forma parte el grupo Techint. En este caso Loginter y Camau despidieron a 300 trabajadores en marzo del año 2016 por una reestructuración de personal.
    A mitad del 2017 varios sindicatos “fuertes” se trasladaron a la rotonda para reclamar 680 despidos de Uocra y otros 250 de Uecara, trabajadores jerárquicos, técnicos y administrativos de las obras de Atucha 2. Además de todos los empleos indirectos que se ven afectados cuando suceden finalizaciones de contratos como en el caso de Atucha. Estimaron que los despedidos en materia de transporte, gastronomía, maestranza y seguridad sumaron 220; completando un total de 1150 trabajadores. Finalmente en diciembre pasado otros 645 obreros de la construcción quedaron desempleados sumando, únicamente en el 2017, 1575 personas del sector nuclear
    UN 2018 “MUY TORMENTOSO”
    Ensayando una actualización de tal situación laboral, en abril de este año cerró sus puertas definitivamente “Rohm and Haas”, filial de Dow Chermical. Con su medida dejó sin trabajo a 32 empleados químicos y 50 fuera de convenio.
    Luego se generó el conflicto en Pampa Energy, con 20 trabajadores de una de las plantas que cerró. Además, y al igual que en Bunge, hay un número no determinado de personas que decidieron acogerse al retiro voluntario.
    En el mes de julio pasado, otros 270 trabajadores de Nucleoeléctrica Argentina fueron despedidos luego de que la empresa los dejara cesantes en sus contratos.
    La semana pasada, el gremio de SMATA advirtió sobre unas 700 suspensiones y el adelanto de vacaciones en la automotriz Honda, ubicada en Campana; situación que evaluaron “complicada”, y que podría llegar a ser el trailler de una película ya vista muchas veces, cuya secuencia inminente son los despidos y los retiros voluntarios.
    También a principios del corriente mes, el Partido Obrero denunció despidos de trabajadores contratados, “en una situación precaria y a quienes desde hace dos años les renovaban en contrato cada 15 días”, expresó el comunicado del PO; ratificando que 140 trabajadores perdieron su fuente laboral.
    Por último, incluyendoSan Pedro, son 67 trabajadores más de COPLAC y otros ocho trabajadores de Celupaper, firma que desde julio pasado mantiene un frente abierto de conflicto con el sindicato, firma que también “apuró” un proceso de retiros voluntarios con más de 20 trabajadores que se acogieron a esta “salida negociada”.

    Nuevo conflicto: Quema de cubiertas en la planta de COPLAC de San Pedro.

    LA SANGRIA QUIMICA
    El cierre de la empresa TFL en marzo de 2015 y aún con el anterior gobierno kirchnerista, presagió una situación que no era tenida en cuenta por muchos trabajadores, sindicatos y representantes de cámaras comerciales e industriales de la zona, quienes remarcaban que toda esta zona de Campana y Zárate era una “isla” de la provincia por el pleno empleo, el crecimiento de los últimos quince años y el potencial productivo que tenía. En aquel momento la química TFL despidió a 120 trabajadores tras el cierre de sus puertas en nuestra ciudad.
    El otro conflicto laboral que demandó movilizaciones y la declaratoria de un paro total de parte del sindicato de trabajadores químicos, fue Quipro, con su cierre en el mes de diciembre de 2016. Esta pequeña empresa de Campana dejó en la calle a 4 trabajadores.
    Finalmente el año pasado comenzó con muchas complicaciones en varias empresas, primero en mayo la empresa radicada en Baradero, Atanor, cerró sus puertas dejando a 80 obreros en la calle. Luego Carboclor, ubicada en Campana, cesanteó a 170 trabajadores en julio del año pasado a la par de acampe de trabajadores de la CGT y de la Uocra en la rotonda de acceso a nuestra ciudad. Por su parte, Papelera del Plata despidió a 26 trabajadores a finales de agosto y Lanxess anunció su cierre de planta en Zárate, dejando sin empleo a 170 trabajadores del sector químico desde diciembre del año pasado. Finalmente las otras dos empresas de Campana que decidieron reducir su plantilla de personal fue Bopp (ex Sigdopack) con 70 obreros y Bunge que en un primer momento despidió a 30 empleados y luego, mediante cesantías y el ofrecimiento de retiros voluntarios, siguió su etapa de reducción de personal.
    Por lo tanto un total de aproximadamente 670 trabajadores se quedaron sin empleo en los últimos dos años y hasta fines de enero.