Las intensas lluvias del fin de semana pusieron otra vez de relieve una situación crítica que viven vecinos de Lima que tienen sus casas en la Calle 7. Según relató una damnificada, hace más de un año se comenzó una obra en esa arteria que implicó bajar el nivel de la calle unos 90 cm. De más está decirlo que cuando llueve la calle se convierte en un arroyo porque no tiene desagüe y entra el agua a las viviendas. La vecina, relató las veces que hicieron el reclamo porque esta obra que nunca se concluyó, pero hasta ahora no han tenido una respuesta que diera una solución. Sólo les queda rezar cuando llueve para que Dios se apiade de ellos.










