El obispo de la Diócesis Zárate- Campana, Pedro María Laxague, expresó tras la Conferencia Episcopal de Pastoral Social (CEA); “hoy en el día de los Pobres tengo en mi corazón cuantos viven en esa situación y sin embargo experimentan la riqueza de saberse amados por Dios. Que su ejemplo nos llene de esperanza y misericordia, para no ser indiferentes hacia nuestros hermanos que más nos necesitan”. Profundizando en cuestiones más sociales, diferentes obispos de todas las Diócesis del país alertaron sobre el aumento de la demanda social en virtud de la “preocupante” situación económica y social del país.
“Nosotros queremos cuidar y fortalecer la democracia. La calidad de vida está ligada a la salud de las instituciones”, mencionó en la previa el Presidente de la Conferencia Episcopal (CEA), Oscar Ojea, junto a sus vices, Mario Poli y Marcelo Colombo. “Reconocemos que la democracia tiene una deuda social: siempre están postergados los más pobres. Por eso la enorme cantidad de problemas que tenemos en el país está centralizada en esta deuda”, había agregado el prelado católico.
En el “territorio”, como les gusta acuñar el término a muchos políticos, la situación social adquiere rasgos de “preocupante” e “inquietante”, dado que dos de las parroquias más grandes confirmaron que la demanda social de mucha gente pidiendo alimentos, ropa y trabajo es muy importante.
Por un lado, la parroquia Nuestra Señora del Carmen ha lanzado una colecta que se extenderá hasta el 7 de diciembre con el objetivo de “ayudar a los que más lo necesitan en este complicado momento”. Lo toman como una necesidad impostergable y un modo de aprovechar el Día de la Inmaculada Concepción de la Virgen para desarrollar alguna actividad tendiente a ayudar a quienes más lo necesitan.
Por su parte, el cura párroco de María de Nazareth de Villa Fox, Darío Cuello, expresó; “fue un año especial para todos. Nosotros desde Cáritas ayudamos con lo que está a nuestro alcance; porque somos una comunidad barrial y tenemos la particularidad que Nazareth es referente en el área ya que mucha gente trabajó, y trabaja en el área social, para que así sea. A veces se hace cuesta arriba porque uno puede cubrir con todas las necesidades que se presentan, y en cuanto a lo social y económico nos hemos sentido en apuros por la demanda de personas. A veces que pensamos en que al pan habría que multiplicarlo como en un milagro para ayudar a mucha más gente”, evaluó Darío Cuello, cura párroco de Nazareth que tiene a su cargo también la parroquia San Francisco de Asís de barrio Bosch, donde allí la situación es más urgente aún.
“Nosotros entendemos la asistencia y la caridad desde la promoción humana, con la premisa de que el otro pueda dar algo a cambio, de lo que pueda o sepa. Hay veces que estamos con mucho trabajo en la parroquia y tenemos que barrer la vereda, por ejemplo, y entonces le decimos a alguien que viene a pedir una mano si nos puede ayudar, porque es importante generar la cultura del trabajo y que el otro se sienta valorado y tenido en cuenta”, expresó el Padre Darío.
“Y la gente se va contenta, porque se sienten útiles. No tienen problemas en colaborar en alguna tarea que haya que hacer. No es solamente pedir y dar sino también una cuestión de promoción humana, de solidaridad con el prójimo”, concluyó el sacerdote de Villa Fox.










