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  • Productores aguardan la liquidación de tasas

    15/1/2020

    Teniendo en cuenta los reclamos de muchos contribuyentes urbanos por un aumento “desmedido” de las tasas municipales del Alumbrado, Barrido y Limpieza; una “tensa calma” invade a los productores rurales del Partido por varias situaciones; la “actualización” de las retenciones que dispuso el gobierno nacional; pero más aún por la suba de impuestos a nivel provincial y las tasas municipales.
    Por un lado, la Legislatura bonaerense aprobó finalmente el paquete de reformas impositivas enviado por Axel Kicillof, aunque el Senado introdujo modificaciones que atenuaron la suba de impuestos impulsada por el oficialismo.
    Buena parte del debate se centró en el aumento del impuesto inmobiliario, tanto el urbano como el rural.
    El “impuesto inmobiliario” es un tributo que grava a toda la propiedad inmobiliaria en un territorio, en este caso, en la Provincia de Buenos Aires. Se divide en dos grandes ramas: el inmobiliario urbano (edificado y baldío) y el inmobiliario rural. El que más recauda es el urbano, que en 2019 representó más del doble que el rural.
    Para calcular cuánto deben pagar los contribuyentes por este impuesto se utilizan los valores fiscales de las propiedades, que son los valores oficiales que determina el Estado y son en pesos. Estos montos, en general, tienen una importante diferencia con los valores de mercado. Particularmente la actualización de la valuación fiscal de las propiedades fue lo que determinó una suba desmedida de las tasas municipales y que originó la manifestación de contribuyentes el sábado pasado en la municipalidad.
    Volviendo a la situación del campo, si bien el inmobiliario rural no sufrió modificaciones en el debate legislativo y se aprobó lo que había propuesto el Gobierno provincial; el texto aprobado determinó que para las propiedades con un valor fiscal menor a $ 260 mil, el aumento no puede ser superior en más de un 15% respecto de lo calculado en 2019. Cuando el valor sea de entre $ 260 mil y $ 816 mil, al aumento no podrá ser superior al 35%. Por otra parte, el aumento será de, cómo máximo, el 55% en 2 circunstancias: cuando la propiedad tenga un valor de entre $ 816 mil y $ 3 millones y cuando la propiedad tenga un valor fiscal superior a $ 3 millones y a su vez la superficie sea mayor a 2 mil hectáreas. Por último, dispone un aumento de hasta un 75% para las propiedades valuadas en más de $ 3 millones y con una superficie superior a 2 mil hectáreas. El texto, además, propone aumentos a los edificios u otras mejoras realizadas en tierra rural. Estos aumentos van del 15% al 50%, dependiendo del valor fiscal de las mejoras.
    Teniendo en cuenta tal situación dada en la provincia, los productores agropecuarios nucleados en la Sociedad Rural regional se encuentran en una “tensa calma” y a la expectativa del mes de febrero, donde comiencen a llegar las facturas provinciales y las municipales. “Nosotros no tenemos problemas en poner el hombro una vez más y que nos quiten parte de nuestras ganancias si presentan un plan productivo. Queremos que nos presenten un plan productivo para el agro; cosa que no ha sucedido hasta el momento. Repito, nosotros no tenemos problemas en poner el hombro en el marco de un plan que nos garantice reglas de juego claras y un compromiso concreto de parte del Estado nacional y provincial”, opinó Martín Coarasa, vicepresidente primero de la Sociedad Rural Zárate, Campana, Exaltación de La Cruz. “A nivel personal lo que veo mal es que se aumentan los impuestos en un marco recesivo. Porque la suba de las retenciones y de los impuestos afectan a las zonas productivas marginales de los puertos, por lo tanto la superficie sembrada del 2021 será menor ya que habrá más zonas ociosas. Nuestra campaña empieza en mayo de 2020 hasta mayo de 2021; por lo tanto la suba o modificación de cualquier impuesto repercute a lo largo de dos años”, explicó Coarasa.
    En una “tensa calma”
    El impuesto inmobiliario provincial y la tasa rural municipal llegarán, ambas, en febrero, con las correspondientes liquidaciones según la actualización de las valuaciones fiscales de cada propiedad.
    En el caso de las tasas municipales, lo planteado por el Ejecutivo municipal en base a la última ordenanza aprobada es que se aumente en el orden de un 40% pero con la actualización de la valuación fiscal este porcentaje será mucho mayor.
    “Hoy en día el principal problema para un productor no es únicamente las retenciones sino la suba de los impuestos provinciales en el orden del 75% y de los impuestos municipales en el orden del 40% como mínimo; todo en un contexto recesivo que es malo para todos los argentinos”, evaluó Coarasa.” Veremos en febrero lo que sucede con los impuestos provinciales, los municipales y cómo sigue la campaña productiva. Pero la verdad es que es asfixiante este contexto a nivel financiero porque no hay financiamiento accesible en el mercado”, subrayó.

    El impuesto inmobiliario provincial y la tasa rural municipal llegarán en febrero, con las correspondientes liquidaciones según la actualización de las valuaciones fiscales de cada propiedad.

    Retenciones

    Se trata de un impuesto que recauda el Estado nacional sin coparticiparlo con las provincias sobre las exportaciones del campo en dólares. Aparte se trata de un impuesto que aplican algunos países, de manera transitoria, para atenuar el traslado a los precios del mercado interno de una fuerte suba en la plaza internacional, como ocurrió con el petróleo y los alimento.
    En un Decreto de Necesidad y Urgencia, el actual gobierno de Alberto Fernández “actualizó” las retenciones y las fijó en 30 para la exportación de soja, 12 para maíz y otro 12 para el trigo. Hay un 3% que quedó pendiente y que el gobierno podría agregar. “Actualmente no es la idea salir a la ruta por las retenciones, así como están. Esta es la premisa de la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap) pero si aumentara este 3% adicional, sumado a la suba de los impuestos provinciales y los nuevos impuestos municipales; sí tomaremos medidas. De todas maneras pienso que no se puede permitir, bajo ningún concepto la intervención del mercado porque vuelvo a exponer que estamos en un contexto regresivo para todos. Si se habla de intervención en la exportación de trigo y de carnes, como ya sucedió y que no tuvo nada de éxito, de impuestazos en todos los niveles, de retenciones y de falta de financiamiento accesible, será un combo que nos obligará a tomar medidas. Seremos inflexibles en este sentido”, concluyó el dirigente agropecuario.