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  • Preocupa la obesidad infantil por malnutrición: refuerzan los controles de peso-talla en niños

    9/2/2020

    El 41,1% de los chicos y adolescentes de entre 5 y 17 años tiene sobrepeso y obesidad en Argentina, en una proporción de 20,7 por ciento y 20,4 por ciento, respectivamente, sin diferencias por nivel socioeconómico. Esto fue confirmado por la “Segunda Encuesta Nacional de Nutrición y Salud” presentada en septiembre del año pasado por la Secretaría de Gobierno de Salud de la Nación.
    El dato corresponde a la población de niños, niñas y adolescentes de entre 5 y 17 años. También incluyó a niños menores de 5 años y adultos de ambos sexos. Además, funcionarios confirmaron que el sobrepeso y la obesidad son el principal problema de malnutrición del país.
    Y la razón de la malnutrición, confirmada por el anterior gobierno macrista, se debe a los patrones alimentarios en la población argentina. Por ejemplo sólo un tercio de la población consume, al menos una vez por día, frutas y verduras. Por el contrario, el consumo de alimentos no recomendados es extremadamente alto: el 37% toma bebidas azucaradas diariamente, el 17% consume diariamente productos de pastelería y galletitas dulces y el 36% y 15% consume productos de copetín (snaks) y golosinas al menos dos veces por semana.
    Los datos de consumo confirman que el patrón alimentario se encuentra lejos de las recomendaciones de las Guías Alimentarias para la Población Argentina (GAPA) y es siempre menos saludable en niños que en adultos.
    A nivel local estas estadísticas son tenidas en cuenta por la secretaría de Salud municipal, y es por ello que han reforzado los controles peso- talla en cada una de las visitas del móvil sanitario a los barrios y asentamientos.
    “Es un tema muy delicado y muy difícil. Lo que vemos es que a la gente no le alcanza el dinero para comer, y es por eso que hay malnutrición y obesidad infantil. Qué se le puede pedir a una madre que termina comprando pan y fideos para darle de comer a sus hijos porque debe racionalizar sus recursos para llegar a fin de mes. Esta es parte de la pesada herencia que nos dejó el macrismo con sus políticas neoliberales y muchas familias hundidas en la pobreza. Claramente que va a repercutir, directamente, en la salud”, explicó la secretaria de Salud, Rosana Núñez.
    “De nuestra parte hacemos un relevamiento de peso-talla, georreferenciamos casos en cada uno de los barrios a los que vamos con el móvil sanitario y los vamos siguiendo. Además estamos a la espera de que llegue la tarjeta alimentaria así también se puede ir mejorando de a poco la posibilidad de que compren alimentos y su dieta sea más variada”, adelantó la funcionaria.
    Tarjetas alimentarias
    El gobierno nacional avanza a paso rápido con el reparto de las tarjetas “Alimentar” y espera para marzo haber concluido la entrega de 1,4 millón de plásticos en todo el país. Desde su lanzamiento, en diciembre, se distribuyeron unas 240 mil tarjetas que permiten consumir 4 mil o 6 mil pesos por mes, en función de si el hogar tiene uno o más niños o niñas menores a los seis años. Con estas tarjetas se pueden comprar alimentos de la canasta básica. Y los primeros datos entregados por el gobierno muestran que el 58,1 por ciento de las compras realizadas con la tarjeta se destinaron a adquirir leche, carnes, frutas y verduras y alimentos que forman parte de lo que el gobierno considera “recomendables”. La tarjeta se recarga el tercer viernes de cada mes y se trata de un beneficio que alcanza a quienes tienen Asignación Universal por Hijo (AUH) con niños hasta 6 años inclusive, personas con discapacidad que reciben AUH y mujeres que reciben AUH y tienen un embarazo de más de tres meses.

    El móvil sanitario de la Secretaría de Salud recorre los barrios.

    Entornos escolares

    En relación a la alimentación en los entornos escolares, los datos que arrojó la “Segunda Encuesta Nacional de Nutrición y Salud” presentada en septiembre del año pasado por la secretaría de Gobierno de Salud de la Nación; confirma que la provisión de frutas y lácteos es muy baja (21,5% frutas frescas y 30,3% yogur, postres lácteos o leches). En el caso de la provisión de agua sólo el 57% de los estudiantes reportaron que la escuela la ofrece siempre. Como contrapartida, el 70% mencionó que se provee de alimentos no recomendados por su elevado contenido de nutrientes críticos (como facturas, productos de pastelería, galletitas dulces y cereales con azúcar). Incluso 1 de cada 4 estudiantes refirió que la escuela le provee bebidas azucaradas. Casi 8 de cada 10 chicos refirió que su escuela tiene kiosco y los productos más comprados por los chicos en la última semana fueron golosinas y bebidas azucaradas.
    A nivel provincial, desde marzo de 2018 que el anterior gobierno de Vidal aplicó la “Universalización de desayuno y merienda” en escuelas que no tienen Servicio Alimentario Escolar. De hecho en Zárate se aplicó a escuelas céntricas. Y finalmente lo que terminaron otorgándoles a los alumnos y alumnas eran cajas de jugos procesados y galletitas. O sea más azúcar.
    Actualmente las autoridades del Consejo Escolar están aguardando una respuesta de la Provincia respecto a este tema y también a elevar el precio del Servicio Alimentario Escolar (SAE) para aquellas escuelas que sí cuentan con el servicio y que su matrícula así también lo demanda.