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  • 9 de Julio de 1816: Se declaraba la independencia de Argentina

    8/7/2020

    El histórico Congreso de Tucumán reunió a 28 diputados, que sesionaron y debatieron día a día durante muchos meses para proyectar una nueva nación. Allí se trazaron los primeros lineamientos de lo que luego sería la Argentina.
    El Congreso fue convocado cuando la Santa Alianza europea promovía la restauración monárquica y combatía los movimientos liberales y democráticos. Comenzó en Tucumán, por el creciente disgusto de los pueblos del interior con Buenos Aires desde la supresión de la Junta Grande por el Primer Triunvirato en 1811 y hasta el Directorio de Alvear, pues la conducción porteña había impuesto sus criterios centralistas, desconociendo las tendencias confederales de la mayoría de esos pueblos.
    Las provincias convocadas para reunirse en Tucumán , enviaron sus diputados. Estuvieron incluidas algunas del Alto Perú, por entonces en manos realistas, pero no participaron Santa Fe, Corrientes, Entre Ríos y la Banda Oriental, por diferencias políticas y en esos moemntos bajo la influencia del caudillo oriental José G. de Artigas.
    Las sesiones comenzaron el 24 de marzo de 1816, con Álvarez Thomas como Director Supremo, en la casa de doña Francisca Bazán de Laguna. Tras una serie de medidas y después de arduas discusiones acerca de la forma de gobierno, el 9 de julio de 1816, a pedido del diputado jujeño Teodoro Sánchez de Bustamante, se discutió el proyecto de Declaración de la Independencia.
    Así, después de tres meses y medio de sesiones, donde se discutieron los alcances, las atribuciones, el funcionamiento y decisiones políticas de injerencia nacional e internacional el 9 de julio, se llevó a cabo la votación. Esa jornada, el congreso estaba presidido por Francisco Narciso de Laprida.
    Los diputados se pusieron de pie y aclamaron la Independencia de las Provincias Unidas de la América del Sud de la dominación de los reyes de España y su metrópoli. Estuvieron presentes:
    El Presidente: Francisco Narciso de Laprida, representante por San Juan. El Vicepresidente: Mariano Boedo, representante por Salta. Los Secretarios: José Mariano Serrano, representante por Charcas, y Juan José Paso, representante por Buenos Aires. Eran Diputados: Dr. Antonio Sáenz, Dr. José Darragueira, Fray Cayetano José Rodríguez, Dr. Pedro Medrano, Dr. Esteban Agustín Gascón y Dr. Tomás Manuel de Anchorena por Buenos Aires, Dr. Manuel Antonio Acevedo y Dr. José Eusebio Colombres por Catamarca, Eduardo Pérez Bulnes, José Antonio Cabrera y Lic. Jerónimo Salguero de Cabrera por Córdoba, Dr. Teodoro Sánchez de Bustamante por Jujuy, Dr. Pedro Ignacio de Castro Barros por La Rioja, Tomás Godoy Cruz y Dr. Juan Agustín Maza por Mendoza, Dr. José Ignacio de Gorriti por Salta, Fray Justo Santa María de Oro por San Juan, Pedro Francisco de Uriarte y Pedro León Gallo por Santiago del Estero, Dr. Pedro Miguel Aráoz y Dr. José Ignacio Thames por Tucumán, Pedro Ignacio Rivera por Mizque, Dr. Mariano Sánchez de Loria y Dr. José Severo Malabia por Charcas y Dr. José Andrés Pacheco de Melo por Chichas.

    Acta de la Independencia

    En la benemérita y muy digna ciudad de San Miguel de Tucumán a nueve días del mes de julio de 1816: terminada la sesión ordinaria, el Congreso de las Provincias Unidas continuó sus anteriores discusiones sobre el grande, augusto y sagrado objeto de la independencia de los pueblos que lo forman. Era universal, constante y decidido el clamor del territorio por su emancipación solemne del poder despótico de los reyes de España, los representantes sin embargo consagraron a tan arduo asunto toda la profundidad de sus talentos, la rectitud de sus intenciones e interés que demanda la sanción de la suerte suya, pueblos representados y posteridad. A su término fueron preguntados ¿Si quieren que las provincias de la Unión fuese una nación libre e independiente de los reyes de España y su metrópoli? Aclamaron primeramente llenos de santo ardor de la justicia, y uno a uno reiteraron sucesivamente su unánime y espontáneo decidido voto por la independencia del país, fijando en su virtud la declaración siguiente:
    DECLARACIÓN
    “Nos los representantes de las Provincias Unidas en Sud América, reunidos en congreso general, invocando al Eterno que preside el universo, en nombre y por la autoridad de los pueblos que representamos, protestando al Cielo, a las naciones y hombres todos del globo la justicia que regla nuestros votos: declaramos solemnemente a la faz de la tierra, que es voluntad unánime e indubitable de estas Provincias romper los violentos vínculos que los ligaban a los reyes de España, recuperar los derechos de que fueron despojados, e investirse del alto carácter de una nación libre e independiente del rey Fernando séptimo, sus sucesores y metrópoli. Quedan en consecuencia de hecho y de derecho con amplio y pleno poder para darse las formas que exija la justicia, e impere el cúmulo de sus actuales circunstancias. Todas, y cada una de ellas, así lo publican, declaran y ratifican comprometiéndose por nuestro medio al cumplimiento y sostén de esta su voluntad, baxo el seguro y garantía de sus vidas haberes y fama. Comuníquese a quienes corresponda para su publicación. Y en obsequio del respeto que se debe a las naciones, detállense en un manifiesto los gravísimos fundamentos impulsivos de esta solemne declaración”.
    El Congreso proclamó este día la existencia de una nueva nación libre e independiente de España u otras naciones: las Provincias Unidas de Sud América.