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  • Buenos resultados de la vacuna contra COVID-19 en la Universidad de Oxford

    25/7/2020

    La vacuna contra la COVID-19 que está desarrollando la Universidad de Oxford, en Reino Unido, generó grandes expectativas tras mostrar que es segura y capaz de provocar una respuesta inmune en la fase de pruebas.
    Los ensayos en los que participaron 1077 personas mostraron que la vacuna genera anticuerpos y las llamadas células T que pueden combatir el SARS-CoV-2.
    Los hallazgos del laboratorio británico son alentadores, pero hay que enfatizar que todavía es demasiado pronto para saber si esto es suficiente para garantizar protección.
    Todavía falta demostrar si la vacuna puede evitar que las personas se enfermen o incluso disminuir sus síntomas. Todavía queda mucho trabajo por hacer antes de que se pueda confirmar si la vacuna ayudará a manejar la pandemia de COVID-19, pero estos primeros resultados son prometedores.
    La vacuna, llamada ChAdOx1 nCoV-19, está hecha de un virus genéticamente modificado que causa el resfrío común en los chimpancés. Se modificó en gran medida para que no pueda causar infecciones en las personas y también para hacer que “se parezca” más al SARS-CoV-2. Para modificarla, los investigadores le transfirieron a la vacuna información genética de la proteína espiga del SARS-CoV-2, la herramienta crucial que utiliza el coronavirus para invadir las células humanas. Esto significa que la vacuna se parece al SARS-CoV-2, y esto le da al sistema inmune la posibilidad de aprender cómo atacarlo.
    El foco de los estudios sobre el SARS-CoV-2 se ha centrado mayormente en los anticuerpos, pero estos son solo una parte de la defensa inmune humana. Los anticuerpos son proteínas producidas por el sistema inmunitario que se adhieren a la superficie de los virus.
    Los anticuerpos neutralizantes pueden desactivar la enfermedad. Las células T, en cambio, son un tipo de glóbulo blanco que ayuda a coordinar el sistema inmunitario y que pueden detectar qué células del cuerpo han sido infectadas y destruirlas. Casi todas las vacunas efectivas inducen tanto anticuerpos como células T. Los niveles de las células T alcanzan su punto máximo 14 días después de la vacunación y los niveles de anticuerpos después de 28 días.
    El estudio de Oxford todavía es muy reciente como para entender cuánto puede durar esta protección, según reseñó un reciente estudio, que mostró que 90% de las personas desarrollaron anticuerpos neutralizantes después de una dosis. Solo diez personas recibieron dos dosis y todas produjeron anticuerpos neutralizantes. ”No sabemos el nivel necesario para lograr la protección, pero podemos maximizar la respuesta con una segunda dosis”, explicó Andrew Pollard, del grupo de investigación de Oxford.
    No hubo reacciones peligrosas a la vacuna. Sin embargo, 70% de las personas en el ensayo desarrolló fiebre o dolor de cabeza, síntomas que según los investigadores pueden tratarse con paracetamol.
    El objetivo principal es garantizar que la vacuna sea lo suficientemente segura como para suministrarla a la población. Más de 10.000 personas participarán en la próxima etapa de los ensayos en Reino Unido. También participarán 30.000 personas en Estados Unidos, 2.000 en Sudáfrica y 5.000 en Brasil.
    En total, hay 23 vacunas contra la COVID-19 en ensayos clínicos en todo el mundo y otras 140 en desarrollo en etapas tempranas.

    Dr. Federico R. Simioli Médico Infectólogo M.N. 134255 M.P. 551400