• Hoy 7 - Zárate - 10° / 15.4°
    • Despejado
    • Presión 1026 hpa
    • Humedad 80%
  • El cacerolazo que hizo estallar la crisis en la Cooperativa Eléctrica

    16/1/2021

    El 17 de enero de 2002 a las 11, comenzó la movilización de vecinos zarateños expresada en forma de cacerolazos, como había adoptado las movilizaciones sociales de protesta tras la crisis de 2001. Esa mañana, un grupo de personas -que con el correr de las horas fue acrecentándose en número- se presentó frente al edificio de la Cooperativa Eléctrica de Zárate en Andrade y Bolívar, reclamando la renuncia del Consejo de Administración que por entonces presidía Antonio Domínguez, la convocatoria a una asamblea con carácter de urgente y la suspensión de la concesión de los servicios sanitarios. El golpeteo de las cacerolas, se alternaban con palmas y cánticos dirigidos contra la conducción de la CEZ reclamándoles “que se vayan” y advirtiendo “el pueblo unido jamás será vencido”. Este inicio de movimiento destituyente era el resultante de un clima nacional que se había desencadenado en diciembre pasado con la renuncia del presidente de la Rúa quien dejó el poder en medio de la crisis política, económica, social e institucional. El gobierno de la Alianza, que había llegado al poder con una promesa de cambio que ilusionó a una sociedad hastiada del menemismo, concluía así anticipadamente y de la manera más trágica: con saqueos, cacerolazos, protestas masivas, represión.
    Como réplica del malestar general, en Zárate la misma violencia estalló contra la conducción de la cooperativa que se convirtió en el epicentro de la protesta social. El edificio de la Cooperativa que abrió sus puertas con normalidad a la mañana de ese día, fue cerrado y un cordón policial rodeó todos los accesos y permanecieron apostados varias jornadas.
    Afuera, en la vereda y la calle sonaba un ensordecedor ruido de cacerolas interrumpido para escuchar algunos vecinos en sus reclamos que coincidían en cuestionar las tarifas de las tasas que se pagaban , y la imposibilidad de pagarlas por la profundización de la crisis socioeconómica.
    La policía actuó como intermediario de los manifestantes quienes tras deliberar, designaron ocho representantes para reunirse con los directivos de la CEZ que fueron Pablo Milanesi, Pablo Lago, Carlos Ripari ( Mesa Coordinadora de Jubilados), Ovidio Rossi (Asociación de Jubilados), Adalberto Costela (jubilado), Juan Carlos Sosa (desocupado de la UOCRA), Francisco Beltramo (vecino desocupado de San Jacinto), y Alejandro (no se identificó con apellido en ese momento). En la reunión por la cooperativa estuvieron el presidente del Consejo Antonio Domínguez, Souto, Nelson Arrighi y el gerente Carlos Graciarena.
    Un periodista de LA VOZ pudo ingresar y permanecer en la reunión por lo informó en su edición lo que allí se discutió: los representantes de la protesta señalaron los reclamos que surgían de la calle, en tanto el gerente Graciarena aclaró que se iban a analizar los reclamos pero que no podía haber una respuesta inmediata ya que sólo el Consejo de Administración podía decidir.
    En tanto en la calle, la situación se tornaba violenta ya que al intentar salir los empleados lo tuvieron que hacer entre corridas e insultos de los manifestantes y con intervención policial. Sus familiares ya habían radicado las denuncias por privación de la libertad. Los directivos salieron por casas vecinas y finalmente otros en sus autos acompañados por la policía.
    Los manifestantes decidieron permanecer en el lugar en una tensa vigilia. Así se inició de forma violenta este conflicto que llevó a la intervención de la CEZ que convocó más tarde a elecciones. Pero ésa es otra historia.

    A %d blogueros les gusta esto: