• Hoy 7 - Zárate - 10° / 15.4°
    • Despejado
    • Presión 1026 hpa
    • Humedad 80%
  • Lorena Rey, la madre loba y sus crías

    8/3/2021

    “Dentro de toda mujer, incluso de la más reprimida, alienta una vida secreta, una fuerza poderosa llena de buenos instintos, creatividad apasionada y sabiduría eterna. Es la Mujer Salvaje, una especie en peligro de extinción que representa la esencia femenina instintiva. Aunque los regalos de la naturaleza les pertenecen desde el nacimiento, los constantes esfuerzos de la sociedad por “civilizar” a las mujeres y constreñirlas a unos roles rígidos las han dejado sordas a los dones que albergan su interior”.
    Estas son palabras del libro “Mujeres que corren con lobos”, de Clarissa Pinkola Estés, en donde se recupera la esencia femenina desde la valentía, el aspecto guerrero y a la vez sutil de todo ser, y en este caso de toda mujer.
    Y Lorena Rey es la encarnación de tales palabras. Fue madre a sus 19 años de Selene y a sus 37 de Nuna.
    Abrazó desde muy joven la profesión de trabajadora social y dejó que la pasión por la cocina y la pastelería tome nuevas formas al crear con su mamá un emprendimiento “Endulzame la vida” (@endulzamelavida en Instragram).

    Mamá loba
    En mayo de este año, su segunda hija, Nuna Quimey, cumplirá tres años. Cuando nació le diagnosticaron un daño neurológico y a los ocho meses de vida, el Síndrome de West.
    “La verdad es que todo este proceso que nos tocó vivir con Nuna fue muy intenso. Al principio no entendíamos nada y recién fuimos cayendo al tiempo. Y bueno, junto a Macu, mi compañero, nos fuimos moviendo como pudimos en cuanto a trámites, médicos, autorizaciones médicas y esas cosas. O sea que fue a las corridas que comenzamos a caer. Internamente creo que nos pusimos una coraza y seguimos para adelante porque pensábamos en Nuna y en la posibilidad de que esté mejor y que el tiempo era clave. Y precisamente, en ese correr, Nuna nos fue demostrando que pudo hacer cosas que muchos médicos nos decían que no. Y creo que así la fuimos trayendo al presente”, relató Lorena.
    “Fue así que luchamos con obras sociales, viajamos a sedes centrales, a oficinas a plantear la situación y reclamar tratamientos y coberturas. Estuvimos en el Instituto Argentino de La Plata, quedándonos allí mucho tiempo en una pensión, mientras atendían a Nuna. Y creo que el shock de tener a una niña con este síndrome nos activó mucho más a movernos. Y aún con todo lo que uno va atravesando, sin dinero y con poca o nula ayuda de la obra social, siempre nos sentimos muy contenidos por amigos, amigas y familiares que nos ayudaron un montón para encontrar un tratamiento para Nuna”, comentó la joven madre de 40 años.
    Nuna hoy realiza estimulación kinesiológica en la Clínica San Lucas de nuestra ciudad desde muy pequeña.
    “Luego sucedió que debimos reorganizarnos para continuar con nuestros quehaceres y trabajos. En el primer año de tratamiento de Nuna me bancaron mucho en mi trabajo de trabajadora social en la municipalidad, en el Servicio Social. Allí tuve una licencia de nueve meses. O sea que pude ocuparme de ella y sus terapias. Al mismo tiempo, necesitábamos algo más de dinero y reforzamos el emprendimiento de pastelería que tenemos con mi mamá. Y siempre que necesitamos ingresos extras, cocino desde mi casa y vendo tortas y otros productos por mi cuenta. Al decretarse la pandemia, presenté el certificado de la internación domiciliaria de Nuna y pedí trabajar desde mi casa, ya que ella es paciente de riesgo. Y la verdad es que no fue autorizado desde un comienzo. Me respetaron el trabajo pero no el sueldo, y así estuvimos ocho meses subsistiendo con la pastelería durante el año pasado. No obstante, en octubre pasado volví a hablar con otras autoridades municipales y me autorizaron a trabajar desde casa cobrando un salario. Y a raíz de ello es que elaboré un proyecto de soberanía alimentaria para el Partido de Zárate, que será presentado a provincia. En él propongo la creación de huertas comunitarias y diferentes propuestas para que cualquier vecino o vecina apunte a la autosuficiencia alimentaria en comunidad con su barrio o su cuadra”, contó entusiasmada Lorena.

    Sus crías
    Selene, de 21 años, acompaña a Lorena desde un primer momento en el proceso del puerperio y en el hecho de acompañarla con Nuna, y con todas las situaciones y necesidades surgidas de las atenciones médicas de los primeros años, de las internaciones y ahora de las rehabilitaciones.
    Selene es pastelera y estudia diseño de indumentaria. “Es mi súper compañera, no puedo decir otra cosa. La amo”, sintetizó Lorena en pocas palabras y con la piel erizada de la emoción.
    “Bueno, y qué decir de Nuna”. Lore suspira, pierde su mirada y trata de encontrar las palabras a su tiempo. “Ella ahora está súper pegota de mamá y de papá. Está conectada, sonríe, y día a día va haciendo pequeñas cosas, las cuales son grandes pasos desde nuestra perspectiva. La estimulación, la fe y el acompañamiento son fundamentales en este tipo de síndromes. Ella todos los días nos demuestra que puede, costará un poco más o llevará un poco más de tiempo, pero sentimos que vamos caminando juntas. Nuestra experiencia nos marca que no hay que dejar que un diagnóstico médico encasille. Porque hay veces que realizan diagnósticos muy apresurados. Lo que podemos decir al respecto, es que si no hay una opinión que sume, que no escuche. Hay un montón de médicos, y las consultas pueden ser muchas. Pero es clave siempre confiar en tu hijo, hija o en tu familiar, que él va a poder”.

    La campaña por cannabis medicinal

    Junto a su compañero, Macu, integran FAUSCAZ, una agrupación de familias usuarias del cannabis medicinal. Su objetivo es que se visualice, promocione e informe de la fitoterapia cannábica, en Zárate.
    En su experiencia, el cannabis fue clave para atender a Nuna ya que fue tratada con un aceite con alta graduación de CBD y Nuna dejó de convulsionar.
    El CBD es un componente no psicoactivo en la planta de cannabis y muy utilizado para pacientes con diferentes síndromes. “El CBD se importa de Uruguay, no lo cubre la obra social, y se paga a precio dólar. Personalmente, y antes de que nazca Nuna siempre confié en esta planta madre. Me pasó mucho de estar en el trabajo, y en contacto con personas con diferentes discapacidades, y verificar que niños y niñas con epilepsia se mejoraron sustancialmente con el aceite. Por lo tanto me fui metiendo en el tema sin pensar que me iba a tocar de cerca. De hecho hace años que ayudaba a otras familias para conseguir aceite de cannabis”, recuerda Lore.
    “Un día le pedí a una neuróloga que nos recetara cannabis y recibimos un no rotundo, ya que para ella no había certificaciones científicas de su eficacia. Entonces a la par del tratamiento médico buscamos a un neurólogo pro cannabis para que nos haga la receta. Finalmente la primera medicación fue donada por la agrupación “Mamá Cultiva”. Luego la agrupación “Papá Cultiva” también nos acercó más medicación y nos fueron asesorando. Un médico pro cannabis nos incorporó en un grupo de familias usuarias y así fuimos sumando empatía y acompañamiento de otras familias que estaban en la misma que nosotros, que veían cómo el tratamiento con cannabis mejoraban a nuestros hijos e hijas pero, al mismo tiempo, debíamos continuar como si fuésemos criminales porque está penalizado el autocultivo y la tenencia, pese a las últimas leyes ya que nada ha cambiado en el último tiempo”, se lamentó.
    “Nuna estaba internada y todos los días iban probando medicaciones diferentes, con diferentes dosis. Pero la gorda seguí convulsionando Y decidimos con mi compañero empezarle a dar cannabis a escondidas, con ella internada. Y a la tercera toma, Nuna dejó de convulsionar y nos dieron el alta. Pero lo que funcionó fue el cannabis y no otra cosa”, destacó Lorena.
    El año pasado, esta agrupación local, FAUSCAZ, presentó un proyecto de Ordenanza en el Concejo Deliberante exigiendo a la Comuna que establezca un marco regulatorio municipal “para el acceso informado y seguro como recurso terapéutico, la investigación, el uso científico y la producción pública del Cannabis y sus derivados, garantizando y promoviendo el cuidado integral de la salud”. Imitando otras propuestas que se desarrollaron en otros distritos.
    “Si me quedara quieta no sería yo, y el tema del cannabis es súper apasionante. Te da mucha impotencia ver los allanamientos, que esto no avanza, que hubo un decreto el año pasado que nos puso contentos pero fue sólo algo declarativo ya que la regulación sigue siendo estricta y, en cuanto a los hechos, sigue todo igual”, criticó Lorena.

    A %d blogueros les gusta esto: