Durante todo el verano, frentistas de calle Justa Lima, Laprida, Alem, Brown, Moreno, Alberti y demás calles muy transitadas del barrio de Villa Fox se unieron para reclamar por mayor seguridad en las calles, ya que la presencia policial es prácticamente nula y lo sigue siendo pese a los reclamos que se concentraron en Justa Lima y Laprida, y que obligaron a que funcionarios del ministerio de Seguridad se acerquen a Zárate a “dar la cara”, como los propios vecinos pedían.
Luego de dos o tres semanas de intensos patrullajes, y tal como los propios frentistas advertían, los patrulleros dejaron de pasar.
La prevención del delito se relajó y la única herramienta que hoy poseen los vecinos es el 442288, el número de emergencia de DPU que funciona, y es la propia fuerza municipal la que llega antes que la policía; las alarmas comunitarias y los grupos de whatsapp.
Estas tres son las únicas herramientas que hoy poseen muchos frentistas de Villa Fox que debieron “unirse” y realizar una erogación extra para adquirir estos equipos ante la “nula” presencia policial. Lo propio hicieron luego vecinos de Villa Fox y de otros vecindarios ante el andar constante de motochorros y la proliferación de “escruches”, cuando intrusos ingresan a viviendas aprovechando que sus moradores no están.
La semana pasada Gendarmería persiguió a dos motochorros por calle Laprida, el fin de semana frentistas de calle Justa Lima debieron accionar la alarma comunitaria porque un joven trepó una reja con fines de robo y denunciaron dos casos de motochorros también en barrio Cap.










