En 1580, Juan de Garay, fundador de Buenos Aires, repartió las tierras de los que hoy es el partido de Zárate, incluyendo la localidad de Lima. Lo hizo a conquistadores y residentes en recompensa por los servicios prestados a la Corona Española. Los beneficiados no hicieron efectiva la posesión y perdieron sus derechos.
Muchos años después en 1626, el Gobernador Capitán Gral. Francisco Céspedes entrega a familiares de Hernán Suárez Maldonado una extensión de tierras que abarcaba desde las costas del Río Paraná de las Palmas, cauce abajo del Río Areco hasta la boca del Baradero.
En 1643, el Gobernador y Capitán General y Justicia Mayor de las Provincias del Río de la Plata, Gerónimo Luis de Cabrera, por el Rey Felipe IV, accede a la solicitud presentada y manda amparar a María de los Cobos, viuda del Capitán Nicolás de Ocampo Saavedra, revalidando una donación del Gobernador Hernando Arias de Saavedra a su esposo, treinta años antes, en atención a sus servicios.
A fines del siglo XVI y la primera mitad del siglo XVII, los dueños del territorio que hoy forma el pueblo de Lima y sus aledaños eran un grupo de propietarios de Buenos Aires.
Los herederos de los primeros terratenientes de la zona, quizá por falta de adaptación al ambiente rural, fueron vendiendo sus estancias a los Jesuitas, que se dedicaron a la explotación agropecuaria y ganadera.
Los jesuitas fueron expulsados de los dominios de España en 1767 por Decreto de Carlos III. Es por eso que en 1785, las tierras, entre ellas, en la que hoy se encuentra la localidad de Lima, fueron vendidas en subasta pública y entonces la Estancia de Areco fue adquirida por José Antonio de Otálora.
Otálora pasó la última etapa de su vida abocado a la organización y explotación de su enorme posesión rural, cuyo casco lo constituía la Estancia Las Palmas, núcleo básico del proceso colonizador y civilizador de la región. En 1821 se fracciona la Estancia Las Palmas y le toca esta parte a Jacinta Otálora (hija de José), quien la vende en el mismo año a Toribio Lima casado con Sebastiana Cabrera. Ésta última le compra a Dominga Saavedra (hija de Cornelio Saavedra) la porción que había heredado de su madre.
En 1867, José Atucha compró los terrenos a Agustín Saavedra (hermano de Dominga). Luego, Justa Lima, hija de Toribio Lima y segunda esposa de Atucha, le compró a Juan Castex otra fracción de terreno que con anterioridad había pertenecido a Francisco Saavedra, otro hijo de Cornelio.
En 1880, José Atucha hizo construir una hermosa casona de campo de estilo italiano, cercana al río Paraná y plantada al tope de un barranco, llamada “La Centaura” y ofrecida como regalo de casamiento a su esposa, Justa Lima. Actualmente en la zona es más conocida como “San José” que por “La Centaura”. De este modo Justa Lima de Atucha, cuyo nombre está relacionado con el progreso del Partido de Zárate y con el desarrollo económico del vasto sector rural de Lima, a fines del siglo pasado era dueña de numerosas estancias: “El Rincón”, “El Paraíso”, “La Justa”, “El Orden”, “San José” y “San Sebastián”, heredadas de su padre Toribio Lima, de su madre Sebastiana Cabrera de Lima y también de su esposo José Atucha.
En cuanto a la extraordinaria evolución ganadera de las tierras limenses en la época de Justa Lima a fines del siglo pasado, de sus fértiles campos se entregaron a la Sociedad Rural Argentina los 95 animales de tipo ideal, que a la postre resultaron la primera exportación de carne vacuna argentina a Europa.
CREACION DEL PUEBLO
En 1867 se traza la mensura correspondiente al campo de Toribio Lima, que es vendida en 1884 a Altgelt por la sucesión de Toribio Lima.
En 1888, Algelt escritura a favor del Dr. Faustino Alsina dos fracciones de tierra, la primera dividida en diecinueve edificados. En el espíritu del Dr. Alsina estaba la idea de formar una población estable alrededor de la Estación Lima, de la Línea Ferrocarril Buenos Aires-Rosario.
El 24 de junio de 1888 salen a remate los terrenos. En ese momento, Lima contaba con 300 casas de material, entre ellas negocios e instituciones como: un colegio, una plaza y una Iglesia a punto de construirse. El 17 de diciembre de 1899 se inauguró la Iglesia San Isidro Labrador.
Este caserío hizo que Lima fuera trazada según lo que previamente habían levantado los Colonos llegados de Baradero, gran parte de ellos de origen Suizo, Italiano y Vasco, quedando dividido el pueblo en viejo y nuevo.
Estos fueron en 1888 algunos de los primeros compradores: Carlos Diehl; Adam Algelt; Anselmo y Daniel Delfabro; Alber¬to Vogtherr; José Martinelli; José Acarrea; José M. Arenaza; Vicente Arito; Juan Denoia; Cesarina Berod Premat; Francisco Berod; Pedro Mondino; Juan Trasey; María J. Isua; Irineo Co¬llado; Juan Batistezza; Pedro Barziga; Julio Haman; Natalio y José Paganini; Antonio Fuentebuena; Rafael Fulco; Luis Pan¬nunzio; Juan Ferro; María Ravella; Tomas Selicorni; Santiago I. Frías; Samuel Silvetti; Simón Rodríguez; Juan Urouro; Juan Couette; Modesto Lucero; Pedro Matienzo; Francisco Scarcelo; Antonio Desobiase; Floro de Cata; Martina Alderete; Eusebio Díaz; Antonio Barbero; Isaac Benito; Pedro Camarotti; José Zucchi; Vicente Anta; Bernardino Godoy; Pedro Flore; José Formica; Bautista Costa; Miguel Kelly; Gasparo Visisni; Nicolás Olivieri; Desiderio Bassi; María Mazoni; Juan Rosot; Domingo Marchetti; Francisco Margutti; Roque C. Gorgoglioni; María J. de Salva; José de Gracia; Domingo Portales; Juan L. Ramírez; José Merlo; Nazareno Gentilin; Fernando Tiseyra; Antonio Tornari; Juan Ahumada…
Por tal motivo, desde 1988 en que se celebró el Centenario, se viene conmemorando el 24 de junio como la fecha de Aniversario del Trazado Urbano del Pueblo de Lima.












