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Nucleoeléctrica monitorea la bajante actual del Paraná

El presidente de la empresa Nucleoeléctrica Argentina, José Luis Antúnez, confirmó que siguen de cerca la evolución de la altura del Río Paraná de Las Palmas, el cual muestra una bajante histórica, con los niveles más bajos de los últimos cien años.
“Para nosotros es prioridad monitorear el río Paraná ya que es el que provee de enfriamiento para dos de nuestras centrales, Atucha I y II. No sólo lo observamos con atención sino que estamos tomando medidas físicas para paliar el tema, aumentando la profundidad del canal de acceso. Esperamos que no se llegue a la instancia de tener que disminuir la potencia o parar las centrales por la bajante. Es una bajante extraordinaria, la mayor en 100 años me han comentado”, expresó José Luis Antúnez, presidente de la empresa operadora y administradora de las centrales.
Las centrales nucleares tienen varios circuitos de refrigeración. El primario es con agua pesada que sirve como vehículo para que la energía térmica llegue a los generadores de vapor, en los cuales el agua pesada intercambia calor con un circuito secundario de agua liviana procedente del condensador de la turbina, la cual se transforma en vapor.
El condensador de la turbina, a su vez, es enfriado por un circuito abierto de agua tomada del río Paraná con un caudal de 40 m3/seg; la cual en su retorno al río, después de haber enfriado el condensador, devuelve parte de la energía que fue utilizada para el bombeo mediante una turbina hidráulica.
Si bien no es parte del circuito primario y secundario de funcionamiento de la central, es vital para el funcionamiento y es por ello que monitorean la altura del Paraná de Las Palmas.
La bajante actual del Paraná es la más importante que está ocurriendo en nuestro país en los últimos 77 años. El déficit de precipitaciones en las cuencas brasileñas del río Paraná y del río Iguazú, y la sequía son factores determinantes. Las bajantes y las crecidas son procesos naturales y cíclicos en cualquier sistema fluvial, pero se transforman en noticia cuando exceden los parámetros normales; esto ocurre hoy. Desde 2019 las precipitaciones en la cuenca han estado por debajo de las medias mensuales de los últimos 10 años.Como en todo proceso de bajante, se prevé la afectación sobre el abastecimiento y calidad del agua potable, la navegación y operaciones de puerto, el ecosistema, la fauna íctica y la generación de energía hidroeléctrica.

Fondos extraordinarios del gobierno nacional

El Jefe de Gabinete de la Nación, Santiago Cafiero, encabezó el viernes, junto a la Ministra de Seguridad, Sabina Frederic; el Ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible, Juan Cabandié y funcionarios del Ministerio de Obras Públicas y del Ministerio del Interior; una nueva reunión del comité de crisis permanente, conformado para monitorear la bajante histórica del Río Paraná.
En el encuentro, se definió la puesta en marcha de diferentes procedimientos estipulados en el Sistema Nacional de Gestión Integral del Riesgo (SINAGIR), para contener las consecuencias, como así también un Fondo de Emergencia Hídrica de $1000 millones, para la asistencia de las provincias y localidades afectadas.
Con la coordinación entre los distintos organismos, se analizan escenarios posibles a corto y mediano plazo ante la situación de emergencia por el déficit hídrico en la cuenca del Río Paraná.

Bombas flotantes para las centrales

Nucleoeléctrica informó la adquisición, entre otras medidas, de tres bombas flotantes a fin de asegurar la refrigeración de los sistemas de las unidades y la instrumentación de las bombas, con el propósito de obtener alerta temprana on-line del comportamiento de las mismas, en el período de bajante extrema. Estos registros se utilizarán para evaluar acciones operativas de las plantas.
En tanto, la Prefectura realizará relevamiento y control sobre las tomas de agua y ejecutará acciones sobre el abastecimiento de agua potable, la navegación, el ecosistema y la generación de energía.
Finalmente, la Secretaría de Energía del Ministerio de Economía está realizando compras de combustibles líquidos y GNL (gas natural licuado) correspondientes a la mayor necesidad prevista con un criterio de reserva ante imprevistos. Asimismo se definió una carga de datos homogénea de todos los organismos participantes, para el diseño de un mapa dinámico de riesgo con el evento especial “Bajante histórica”.