
La ferretería “El Malevo” inauguró su primer sucursal en barrio 6 de Agosto el pasado lunes, como parte de su proyecto de expansión para acercar soluciones a los vecinos.
El local se encuentra ubicado en Pinto al 3174, entre calle 8 y calle 10; si bien la idea de abrir una nueva sucursal de “El Malevo” era un plan a comienzos del 2020, la llegada de la pandemia retrasó el proyecto que con mucho esfuerzo la familia Bentos pudo concretar esta semana.
Fueron varias las tareas que desarrollaron Marcelo y Abel Bentos junto a su familia para poner a punto es espacio donde funcionaría la primer sucursal de la ferretería. Al igual que en el local ubicado sobre calle Comercio 270, el nuevo local tiene el espíritu familiar y de emprendimiento barrial que representa un valor agregado al momento de generar un vínculo de confianza como comercio de cercanía.
Según contó Marcelo a LA VOZ, hace un tiempo detectó la necesidad de los habitantes del vecindario de contar con una ferretería cercana, dado que muchas personas que se encontraban trabajando en el barrio o los propios vecinos que se dedican a realizar arreglos y reparaciones hogareñas, se debían desplazar hacia el centro o negocios lejanos para conseguir materiales o herramientas.
“Sentimos que el barrio necesitaba esto”, comentó Marcelo que abrió las puertas de la nueva sucursal el pasado lunes en medio de una lluvia que interpretó como una bendición, un buen augurio de prosperidad y esperanza.
“Para nosotros es un logro más que importante por la situación del país hoy en día, donde hay poco trabajo”, cuenta Bentos a este medio mientras demuestra la felicidad que le genera poder generar puestos de trabajo que son el sustento para su familia.
“Para mí significa un logro importantísimo emprender esto junto con mi hermano y estar cerca de la necesidad de la gente. Es un punto estratégico porque no hay nada cerca, la gente misma viene y lo reconoce a eso”, agrega.
De hecho, fueron las manifestaciones de apoyo de otros trabajadores y vecinos, los que significaron un gesto reconfortante, ya que muchos les expresaron su acompañamiento por el nuevo emprendimiento. “Veíamos la necesidad del barrio, hay vecinos que estaban esperando que abramos; nos recibieron muy bien, acá hay mucha gente de trabajo, que arregla sus casas, que mejora sus espacios y nos agradece”.
El comercio cuenta con amplia oferta de artículos que van desde la grifería, tanques o pinturas, hasta herramientas, máquinas importadas y sanitarios. “Para todo lo que se necesite en una casa, ahí estamos nosotros, desde una lamparita hasta un tanque de agua”, sostiene Marcelo que cuenta con una experiencia en el rubro de más de 30 años y cuyo servicio de atención al cliente se caracteriza por acercarse desde lo humano, y ayudar al vecino a resolver el problema que tiene.
Al igual que el local principal, la sucursal se encuentra abierta de 8.30 a 18 horas. “Tenemos muchas expectativas, yo miro hacia atrás y veo que con la ayuda de mi familia pudimos salir adelante, porque me dieron una mano en lo económico, en lo emocional. Ahora me veo con otro presente, con mi trabajo firme, abriendo una sucursal y con muchas expectativas a futuro porque tenemos muchos planes. Siempre despacio y a paso firme”, reflexiona Marcelo y concluye: “La clave está en uno, en querer crecer como persona, a nivel laboral; por más que uno esté mal, siempre hay que pensar en el trabajo y en salir adelante”.










