
La Administración General de Puertos (AGP) tomóo el control de la Hidrovía Paraná-Paraguay por los próximos 12 meses. Por esa estratégica vía fluvial transita el 80% del volumen del comercio exterior argentino.
La estatización temporal regirá hasta que una licitación devuelva su administración a un operador privado, según estableció el Gobierno a través del decreto 427 de julio pasado.
En los próximos doce meses, el gobierno, las provincias y los distintos sectores que intervienen en el canal elaborarán el pliego de una nueva licitación internacional.
Desde 1995, la administración de la Hidrovía había sido otorgada para su mantenimiento, dragado y balizamiento del Paraná al consorcio Hidrovía, integrado por la empresa belga Jan de Nul y la argentina Emepa.
El interventor de la AGP, José Beni, tendrá bajo su órbita el mantenimiento hasta que se adjudique la licitación de largo plazo por el dragado, balizamiento, control y cobro del peaje de la vía fluvial.
El Ente de Control y Gestión de la Vía Navegable, creado a fines de agosto, organizará la licitación larga y tendrá la responsabilidad de adjudicar la futura concesión.
El proceso de finalización de la actual concesión se originó hace un año como resultado directo de la conformación del Consejo Federal Hidrovía, con representación del Poder Ejecutivo Nacional y de las provincias de Buenos Aires, Santa Fe, Chaco, Formosa, Misiones, Corrientes y Entre Ríos.
La AGP deberá determinar la delimitación de los ríos, canales, zonas, tramos, trazas y secciones en las que se conformará o segmentará la vía navegable troncal para la licitación.
También deberá establecer el procedimiento para la eventual revisión de tarifas o peajes, contemplando la participación u opinión de los usuarios, entidades representativas de los sectores afines y obligados al pago.
PROBLEMAS POR LA BAJANTE
La bajante histórica del río Paraná está golpeando al complejo agroexportador argentino, que tradicionalmente daba salida a sus productos mediante esa vía navegable. Ahora, el menor nivel del río tiene un impacto en el menor calado de los buques, con lo que se debe resignar entre el 20% y el 30% de la carga.
El detalle fue difundido por la a Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina y el Centro de Exportadores de Cereales (CIARA-CEC), que reúnen a los jugadores clave de la región.
Las entidades enfatizaron que esta situación ocasionó “innumerables trastornos” a la navegación de los buques de exportación e incrementó los costos logísticos en u$s350 millones en 6 meses, de acuerdo a los datos de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR).
El panorama del río Paraná está lejos de mejorar y en el mercado de granos esperan que incluso se agrave aún más.
Según los escenarios planteados por el Instituto Nacional del Agua (INA) en los últimos días, el pico inferior de la bajante se espera entre mediados de octubre y noviembre de este año, donde se prevé que los valores no alcancen los límites registrados en 1944.
LA LIQUIDACION DE DIVISAS NO SE DETIENE
Pese a los problemas logísticos, los ingresos por exportaciones agroindustriales crecieron 74% durante los primeros 8 meses del año y marcaron un récord histórico.










