La crisis de la cadena de electrodomésticos Garbarino se profundiza cada semana. A medida que pasan los días y no hay un panorama claro sobre su rumbo, la mayor cadena de venta de electrodomésticos del país continúa achicando su estructura para intentar sobrevivir, y sólo en el mes de agosto terminó con doce locales menos.
A los cierres de grandes sucursales de los barrios porteños de Once y Belgrano, se sumaron más bajas en la Ciudad, el Conurbano bonaerense y el Interior. El mes pasado dejaron de funcionar locales en Villa del Parque, Lomas de Zamora, San Justo, San Miguel, Jose C. Paz, Quilmes, La Plata, San Martín, Florencio Varela, Jujuy, Río Negro y San Juan y ahora se sumó Zárate, en su local que quedaba en calle Justa Lima casi Independencia.
A raíz de tal situación, empleados de la cadena salieron a informar sobre su situación al resto de los vecinos a la peatonal, generando una asamblea en plena calle Justa Lima exigiendo el pago de los salarios. Aparte, fuentes sindicales aseguraron que la empresa no notificó previamente a los trabajadores sobre los cierres ni las reubicaciones.
En tanto en el grupo empresario, reina el hermetismo. No hay novedades sobre cómo avanza la negociación con potenciales inversores ni cuándo se cancelará el total de la deuda salarial con los casi 4 mil empleados.
En este contexto de incertidumbre, ya pasaron más de tres semanas desde que Pablo Moyano, secretario adjunto de la Federación de Camioneros, le lanzó un ultimátum a la cadena para regularizar el pago de los sueldos que adeuda desde hace más de tres meses. El plazo que Moyano hijo le dio a Garbarino venció el viernes pasado, pero desde el gremio aseguraron que todo sigue igual.
En tanto la Federación de Comercio y las distintas seccionales del Sindicato de Empleados y Obreros de Comercio Afines siguen exigiendo a la empresa una respuesta sobre el futuro de las fuentes laborales. En este sentido, afirmaron que continúan intimándola a que agilice el mecanismo y se encuentran dialogando con el Ministerio de Desarrollo Productivo y el Ministerio de Trabajo, para garantizar el pago.
Por último, confirmaron que la compañía continúa achicando su estructura para mantener la operación al mínimo. El 15 de septiembre salió a remate la mayoría del paquete accionario de Compumundo, la cadena que también pertenece al grupo empresario y se subastarán 58.650.000 acciones, equivalentes al 51% del capital social de la empresa.











