Desde fines del año 2014 que los vecinos domiciliados en las inmediaciones de Lavalle e Hipolito Yrigoyen vienen reclamando por las condiciones en las que se encontraba el predio ubicado en esa intersección, el cual presenta un total estado de abandono y suciedad. Al día de hoy las condiciones sanitarias del lugar son sumamente desfavorables.
La propiedad está en venta, pero hasta el momento el privado titular del predio no se ha hecho cargo de una limpieza del terreno, lo cual representa un severo problema para los vecinos.
Tiempo atrás desde este medio se difundió la presencia de un automóvil que fue abandonado allí y paulatinamente fue desmantelado. Pero el principal problema que afecta al vecindario es la gran presencia de basura en el lugar, que atrae ratas y demás alimañas que representan un riesgo para la salud.
La falta de mantenimiento ocasionó que la construcción allí ubicada comenzara a deteriorase generando una pila de escombros. A eso, se sumó que grupos de personas utilizaran el lugar como refugio. Claramente, el espacio no cuenta con las condiciones necesarias para ser habitado, pero aún así es utilizado como “baño público” de quienes merodean el lugar, lo cual genera olores nauseabundos.
Como si fuera poco, al tratarse de una vieja estación de servicios abandonada, todavía permanece en el lugar la estructura metálica del antiguo comercio, sobre la cual no se ha realizado ningún control ni mantenimiento en años y que puede significar un peligro para las personas que circulan por el lugar.
Es por eso que, en diálogo con LA VOZ, los propios vecinos -que han llevado a cabo acciones para limpiar el lugar en la medida que pueden- solicitan a las autoridades que tomen cartas en el asunto para sanear el lugar que no solo aporta una imagen sumamente desagradable para la ciudad al encontrarse en una de las principales calles de acceso al Centro, sino por sobre toda las cosas, representa un riesgo para la salud y la seguridad de quienes residen en los alrededores.










