
Merced a las gestiones del Colegio de Martilleros y Corredores Públicos Zárate Campana, a fines del año pasado Concejo Deliberante de Campana prohibió la exhibición de cartelería de franquicias inmobiliarias en su Partido. Este año siguieron sus pasos Zárate, y Exaltación de la Cruz. Con la sanción de su propia ordenanza, también se sumó Escobar, completando los cuatro distritos que componen el Colegio de Martilleros Zárate Campana presidido por Carlos Terragno.
“Alinear a los cuatro distritos de nuestro colegio fue una tarea que implicó un compromiso activo de nuestra institución para que los diferentes concejos deliberantes nos acompañen y que todo el territorio de nuestro colegio se maneje bajo el mismo criterio. No fue buscado, pero tenemos el orgullo de poder decir que somos el primer distrito judicial bonaerense en lograrlo. Se trata de un hecho no menor basado en la escucha de los cuatro cuerpos deliberativos en los diferentes municipios, y el compromiso y trabajo conjunto de nuestros matriculados”.
Según explicó Terragno, la Ley prohíbe los nombres de fantasía, y establece explícitamente que quien interviene en alguna operación inmobiliaria debe estar matriculado. “La gente común, que no está en el tema, no tiene por qué saberlo y es sorprendida en su buena fe… El Estado nos habilita a ejercer esta profesión, porque tiene que haber un responsable directo como garantía de la operación. Además, hay un colegio que regula la profesión, y si un matriculado no cumple con su función es sancionado. En cambio, si alguien sale a vender para una marca de fantasía, de haber alguna irregularidad no tiene que rendirle cuentas a nadie, ni siquiera tiene condena social porque no tiene local a la calle, ni lo conocen porque en la mayoría de los casos ni siquiera reside en la ciudad donde opera. Por eso siempre recordamos que las profesiones tales como Farmacéuticos, Médicos, Escribanos, Bioquímicos, entre otras no se franquician y son indelegables… con los Martilleros y Corredores Públicos es igual”, señaló Terragno y concluyó: “Es una tarea que recién comienza, porque le sigue la etapa de reglamentación y puesta en práctica. Ahí hay una oportunidad de mejora, ya que a partir de las diferentes experiencias, se puede perfeccionar los diferentes instrumentos disponibles. Los 19 colegios bonaerenses restantes nos están mirando, ya nos están pidiendo información para seguir nuestros pasos. Quieren saber cómo lo hicimos. Eso es motivo de orgullo para los más de 200 colegas que conformamos nuestro colegio y nos motiva a continuar comprometidos a trabajar en conjunto, siempre con el objetivo de jerarquizar nuestra profesión y honrar la confianza que en nosotros depositan nuestros vecinos”.










