La Cámara de Panaderos local informó que a raíz del espiral inflacionario sin control que padece el sector, respecto a los insumos básicos en el precio del pan, se ve obligado a llevar el kilogramo a 190 pesos, representando un aumento del 26,6% ya que el precio anterior se ubicaba en 150 pesos.
Desde mayo que la cámara viene registrando aumentos de la harina y de otros insumos; pese a ello el precio del pan en las góndolas de despensas, kioscos y panaderías se congeló en 150 pesos.
Sin embargo ante la “delicada situación” de muchas panaderías en cuanto a lo económico, decidieron montar otra estrategia; no congelar más el pan sino que irán elevando de dos o tres pesos cada vez que registren un aumento en los insumos.
Cabe señalar que el primero de febrero pasado el precio del kilogramo de pan pasó a valer $150 a raíz del importante aumento del precio de la harina. En todo el territorio, el aumento anunciado fue de entre un 10, 15 y un 20%; según la región; mientras que en Zárate, precisamente, fue del 20%.
En mayo el precio de la bolsa de harina de 25 kilogramos aumentó otro 20% y desde mayo a octubre otro 15 % más.
A la par, la baja de las ventas por el escaso poder adquisitivo de la población, el aumento de los impuestos y la presión fiscal sobre el sector comercial y el precio de la nafta que volvió a subir; los panaderos plantean este aumento de 40 pesos a partir de mañana, domingo 7.
El precio de 190 pesos, de acuerdo a lo informado por la cámara local, se trata de un “precio mínimo sugerido” y no descartan que algunas panaderías, en función de su situación financiera, puedan elevar aún más el precio hasta 200 pesos.
¿SE VIENE EL CONGELAMIENTO?
Pese al notable incremento de los costos, la Federación Argentina de la Industria del Pan (Faipa) propondrá al secretario de Comercio, Roberto Feletti, un congelamiento en el precio de ese producto hasta enero, con un valor del kilo de entre 180 y 200 pesos para todo el país.
Fuentes de FAIPA confirmaron que fue enviada una carta a Feletti en la que se plantea la posibilidad de colaborar en la política de precios, aunque la misiva no hace alusión a la propuesta comercial que los empresarios quieren comunicar al funcionario en forma personal.











