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Alerta por un brote de fiebre Q en trabajadores de un frigorífico de Diamante

Dr. Federico R. Simioli Médico Infectólogo M.N. 134255 M.P. 551400

En ocasión de haber recibido la notificación al Sistema Nacional de Vigilancia de la Salud de un brote de fiebre Q en un establecimiento frigorífico en la provincia de Entre Ríos, el Ministerio de Salud de Argentina emitió una comunicación con el propósito de fortalecer las capacidades de los equipos de salud para sospechar la enfermedad en grupos de mayor exposición al riesgo como veterinarios, trabajadores de plantas de procesamiento de carne, trabajadores de la industria lechera y criadores de diferentes ganados, permitiendo un diagnóstico precoz y tratamiento adecuado de los casos, así como las acciones de investigación y control de brotes.
La fiebre Q es una zoonosis de distribución mundial de la que se desconoce su prevalencia en Argentina. Los trabajadores rurales, veterinarios y ganaderos constituyen las principales poblaciones de riesgo. Puede causar diferentes manifestaciones clínicas, desde formas asintomáticas hasta cuadros clínicos de diferente gravedad. Las personas que enferman gravemente pueden presentar neumonía o hepatitis. Las mujeres que se infectan durante el embarazo pueden estar en riesgo de sufrir un aborto espontáneo o un parto prematuro. En un bajo porcentaje puede presentarse la forma crónica de fiebre Q, meses o años después de la infección inicial, que generalmente se manifiesta como endocarditis o hepatitis granulomatosa.
Las personas se pueden infectar al inhalar el polvo contaminado por las heces, la orina, la leche y los tejidos placentarios y líquidos durante el parto y abortos, que contienen la bacteria Coxiella burnetii. Otras vías de transmisión son el consumo de productos lácteos no pasteurizados contaminados. También puede haber contaminación por contacto directo con animales infectados y otros materiales contaminados como lana, paja, ropa. Muy raras veces, la fiebre Q se ha transmitido persona a persona (parto, lactancia materna, contacto sexual y por vía transplacentaria). Por último se han registrado casos por picadura de garrapata.
El diagnóstico de la fiebre Q se realiza por serología (inmunofluorescencia indirecta) y por reacción en cadena de la polimerasa (PCR) de sangre entera en las primeras dos semanas antes del tratamiento antibiótico.
El tratamiento en la enfermedad aguda es doxiciclina durante 14 a 21 días. En embarazadas se utiliza trimetoprima-sulfametoxazol. En el caso de la enfermedad crónica (endocarditis), el tratamiento consiste en una combinación de fármacos (doxiciclina más hidroxicloroquina, rifampicina o quinolonas) que se administran por periodos prolongados de 18 a 36 meses. En algunos pacientes puede ser necesario el reemplazo quirúrgico de la válvula infectada.
Se identificaron 11 casos entre el personal del frigorífico. Todos presentaron evolución favorable luego de recibir tratamiento antibiótico con diferentes esquemas terapéuticos: ampicilina, ampicilina/sulbactam y doxiciclina. Todas las personas trabajaban en la misma área de faenado de carne de vaca y cerdo del frigorífico. Se pudo determinar contacto directo con tejidos y fluidos animales por deficiente uso de equipos de protección personal e insuficiente ventilación de algunos sectores de faena, y condiciones de humedad y potenciales zonas donde podrían acumularse fluidos. Se realizaron acciones de adecuación ambiental y edilicias, como así también para el correcto uso de los equipos de protección personal.

Dr. Federico R. Simioli Médico Infectólogo M.N. 134255 M.P. 551400