El gremio de ATE comenzó la semana con un paro en el área de Tránsito municipal y en el cementerio de 72 horas, para reclamar diferentes mejoras laborales y salariales.
El día miércoles suspendieron las medidas de fuerza para permitir las negociaciones colectivas, con reuniones sucesivas con el municipio y regresar al diálogo.
A partir del jueves, las actividades se fueron normalizando en ambas áreas y la semana que viene se avanzará con las reuniones entre la parte gremial y municipal.
En el caso del cementerio, las demandas son: falta de baños y vestuarios para trabajadores y trabajadoras; plus salarial por “rotación y mérito” y pago de bonificación por tareas de cementerio para personal administrativo y maestranza; acondicionamiento de carros para transporte interno; dotación de ropa para entierros y ropa de trabajo adeudada; entrega de ropa de lluvia; un recinto de guardia activa en condiciones; un relevamiento de todas las categorías laborales del personal de cementerio y que el titular del área de cementerio se presente ante los trabajadores.









