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Nuevos hechos delictivos ponen en alerta a vecinos

El hecho ocurrió días atrás en un comercio de barrio Pitrau, en Pacheco 1650, pero las imágenes comenzaron a difundirse el pasado fin de semana. Los habitantes del vecindario afirman que se trata del mismo sujeto que intentó ingresar bajo la misma modalidad a la panadería ubicada en Lavalle y Laprida.
El registro del intento de robo se difundió en redes sociales y también en grupos de Whatsapp mediante los cuales los propios vecinos se organizan y alertan para evitar sufrir hechos delictivos.
En las imágenes de la cámara de seguridad, se observa cómo el delincuente se trepa a la reja de la ventana de atención al cliente y comienza a forcejear con el fin de romperla para poder entrar y luego de varios intentos, finalmente se retira sin lograr su objetivo.
Se trata de una situación sumamente preocupante para los vecinos de la zona, ya que advierten que esta misma modalidad delictiva que últimamente tiene como blanco a los comercios barriales, también puede extenderse a viviendas.
“La filmación con la cara del delincuente está en las redes sociales, la tienen las víctimas y hasta en los canales nacionales de televisión salió ¿Cómo puede ser que esta persona siga intentando robar y hacer daño?”, comentó a LA VOZ una vecina del barrio Pitrau.
Según comentó, ella misma sufrió un robo hace algunas semanas cuando regresaba de una cena familiar. A pocas cuadras de llegar a su domicilio fue interceptada junto a su pareja por dos malvivientes que circulaban en una motocicleta de alta cilindrada quienes le sustrajeron dinero y los celulares.
El intento de robo a este comercio forma parte de una seguidilla de asaltos a locales, tal como ocurrió días atrás en un kiosco de Alem y Laprida, donde los ladrones destrozaron el frente del local para poder ingresar, o el mencionado intento de robo a la panadería de Lavalle y Laprida, donde las víctimas se defendieron con un escobillón, luego de que el delincuente rompiera una ventanilla de un piedrazo e intentara ingresar por la fuerza al comercio.

Asaltaron una vivienda céntrica tras romper la puerta principal
Los hechos delictivos en la zona céntrica no se detienen. En la edición de ayer se detallaba desde este medio un intento de robo que sufrió una familia de calle Ituzaingó, entre Moreno y Lavalle, donde los delincuentes lograron ingresar a un domicilio luego de romper una ventana; afortunadamente, al oír la llegada de los moradores de la vivienda, los ladrones escaparon por el fondo utilizando una escalera.
Este tipo de hechos comenzaron a repetirse con frecuencia durante los últimos meses. A comienzos de enero, un vecino de calle Ameghino, entre Moreno y Lavalle sufrió el robo de sus pertenencias durante la noche, luego de que un delincuente trepara hasta el primer piso del edificio y lograra ingresar al departamento.
Una situación similar sufrió recientemente otro vecino de calle Ameghino al 1100; todo ocurrió durante la tarde, pasadas las 18 horas, un ladrón aprovechó que el dueño de la propiedad se había retirado, y rompió la puerta de ingreso para acceder a la finca.
A pesar de que se trata de una zona de alta circulación dada la gran presencia de comercios alrededores, esto no fue un impedimento para que el malviviente perpetrara el delito realizando un boquete de aproximadamente un metro sobre la puerta principal.
Una vez en el interior, el individuo comenzó a reunir varias pertenencias como un televisor, electrodomésticos y herramientas de trabajo de la víctima, las cuales utilizaba para su tarea laboral.
Los delincuentes se habrían escapado en un automóvil, presuntamente un Renault 12 blanco, en el cual cargaron los elementos sustraídos. En el lugar del hecho trabajó personal policial relevando testimonios del vecindario y realizando medidas de rigor.

Asalto de motochorros en horas del mediodía
Una pareja de jóvenes que caminaba tranquilamente por la calle Pinto entre Brown y Alem fue asaltada ayer al mediodía por un delincuente que les robó los celulares y huyó para encontrarse con el compinche que le hacía el aguante en una moto a una cuadra.
El episodio ocurrió ante la vista de otras personas que circulaban por allí y que no pudieron hacer nada ante la velocidad del robo. Según dijeron las víctimas, el ladrón vino de atrás, abrazó al joven por la espalda y los amenazó con –aparentemente- un cuchillo exigiéndoles que le entreguen los celulares, para salir luego corriendo hacia donde estaba el cómplice que lo esperaba en una moto.
La impunidad con que actúan los delincuentes ya no tiene límites, a cualquier hora, en cualquier lugar amparados en que “no pasa nada”, comenten los delitos de arrebatos-como en este caso- o entraderas en las viviendas con total desparpajo sin importar que haya cámaras de seguridad – como lamentablemente hoy tienen muchas viviendas- con las que se puede reconstruir las secuencias del delito, aunque tampoco son garantía de “parar” a los delincuentes.