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  • Los proyectos en los que trabaja NASA

    11/6/2022

    El pasado 13 de enero, el reactor nuclear Atucha I cumplió 48 años de vida desde su puesta en marcha. Si bien es la primera central argentina, desde la empresa aseguran que todos sus sistemas de seguridad fueron actualizados y cumplen con las exigencias locales e internacionales.
    No obstante, Nucleoeléctrica Argentina (NASA) se encuentra ejecutando el “Proyecto de Extensión de Vida de Atucha I”, cuya finalización permitirá extender su operación por 24 años adicionales a plena potencia, estiman hasta el 2046 con sus actuales 350 MW de potencia instalada.
    “Atucha I tiene que parar en 2024 y se ha iniciado el proyecto de extensión de vida ya, porque hay que empezar a fabricar lo que hay que reemplazar. Y ese proceso acaba de comenzar con la designación de la gerencia de proyecto”, anunció José Luís Antúnez, presidente de NASA.
    A raíz de ello se fueron planteando distintas obras para la extensión de vida y alargar la operatividad de esta central. Se trata, en realidad, de un proceso continuo, que está siempre en marcha, ya que Atucha I vive en extensión de vida con la modernización de varios de sus componentes periféricos. De ahí que muchas paradas se hacen para ir modernizando progresivamente el equipamiento; por ejemplo, para incorporar equipos diésel de emergencia nuevos en reemplazo de aquel de 40 años atrás. Según lo acordado con la Autoridad Regulatoria Nuclear (ARN), Nucleoeléctrica se comprometió a abordar la operación a largo plazo de Atucha 1 mediante un plan de acciones graduales.
    Una de las obras ya finalizadas es la construcción del edificio para el Almacenamiento en Seco de los Elementos Combustibles Quemados (ASECQ); un proyecto clave para la extensión de vida de Atucha I.
    En las centrales nucleares la fuente primaria de energía surge de la fisión de núcleos de átomos de uranio que tiene lugar en el reactor nuclear. Por este motivo, este tipo de instalaciones utilizan uranio como combustible, mineral abundante en la naturaleza. Una vez que los combustibles alcanzan el grado máximo de uso, se los extrae del núcleo del reactor y se los deposita en piletas bajo agua de alta pureza que actúa como blindaje de la radiación. Luego de cierto tiempo de enfriamiento y decaimiento radiactivo estos elementos pueden ser transferidos a un sistema de almacenamiento en seco interino en contenedores, que a su vez son depositados en estructuras de hormigón.
    Proyecto Carem
    La ley nacional 26.566, promulgada en diciembre de 2009, declaró de interés nacional el diseño, ejecución y puesta en marcha del Prototipo de Reactor CAREM bajo la órbita de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), facultando al organismo a celebrar los contratos que resulten necesarios con Nucleoeléctrica Argentina.
    El Carem 25 es el prototipo de un reactor nuclear modular que se viene desarrollando y ensamblando desde el año 2006 en Lima, con la idea de comercializarlo como el reactor nuclear argentino, y que tiene como objetivo abastecer de electricidad a ciudades aisladas.
    Desde el año 2011 se está construyendo, en un predio aledaño a Atucha II, el proyecto CAREM, que consta de la construcción de un reactor nuclear modular diseñado y producido 100% por científicos e ingenieros de nuestro país y que emplea a cientos de trabajadores de la construcción.

    José Luis Antunez, presidente de Nucleoeléctrica.
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