
El 14 de junio de cada año se celebra el Día Mundial del Donante de Sangre para agradecer a los donantes voluntarios no remunerados y concienciar de la necesidad de hacer donaciones regulares para garantizar la calidad, seguridad y disponibilidad de sangre y sus productos.
Las transfusiones de sangre ayudan a salvar millones de vidas al año. Contribuyen a que pacientes con enfermedades potencialmente mortales vivan más tiempo con mejor calidad de vida, y posibilitan la realización de intervenciones médicas y quirúrgicas complejas. Asimismo, tienen una función vital en la atención maternoinfantil, el embarazo y las respuestas de emergencia a los desastres naturales o causados por el hombre.
Los servicios de sangre que permiten a los pacientes acceder a sangre y productos sanguíneos seguros en cantidades suficientes son un componente clave de los sistemas de salud eficaces. Solo se puede asegurar un suministro suficiente mediante donaciones regulares voluntarias y no remuneradas. No obstante, en muchos países los servicios de sangre siguen teniendo problemas para ofrecer sangre suficiente y garantizar su calidad y seguridad.
ORIGEN DE LA FECHA
Hoy se conmemora en distintos países del mundo el Día del Donante de Sangre en homenaje a Karl Landsteiner, el médico austríaco que descubrió y tipificó los grupos sanguíneos ABO, nacido en la misma fecha pero de 1868.
El hallazgo del patólogo y biólogo ganador del Premio Nobel de Medicina fue de suma importancia ya que a principios del siglo XX los profesionales de la medicina habían descifrado que el fracaso frecuente de las transfusiones se debía a la incompatibilidad entre la sangre del donante y la del receptor.
Fue basándose en esta fecha que la Organización Mundial de la Salud (OMS) estipuló la conmemoración en el calendario, con la intención de celebrar la donación voluntaria y concientizar sobre la importancia que representa.
Vale destacar que la sangre es fundamental en los tratamientos y en las intervenciones urgentes, permite aumentar la esperanza y la calidad de vida de los pacientes con enfermedades potencialmente mortales y llevar a cabo procedimientos médicos y quirúrgicos complejos. Además, es necesaria para tratar a los heridos durante urgencias de todo tipo y cumple una función esencial en la atención materna y neonatal.
“Este día ofrece una oportunidad para instar a los gobiernos y las autoridades de salud nacionales a que proporcionen recursos suficientes para aumentar la recogida de sangre donada por voluntarios no remunerados y gestionar el acceso a la sangre y las transfusiones para quienes lo necesiten”, remarcaron desde la Organización Panamericana de la Salud (OPS) en el marco de la edición 2022.









