La microrregión de Zárate-Campana constituye el extremo norte de la región metropolitana, a 90 km de la Ciudad de Buenos Aires y 200 km de Rosario. Se convirtió en un importante nodo multimodal de escala regional y forma parte del corredor Central del Mercosur, que vincula las principales ciudades y puertos del Cono Sur: San Pablo, Río de Janeiro, Montevideo, Buenos Aires, Rosario, Santiago de Chile y Valparaíso en el Pacífico.
Forma parte del último tramo de la Hidrovía Paraná- Paraguay, por lo que su importancia está dada por ser una especie de autopista que corre sobre el agua y conecta los puertos del Gran Rosario con la salida al océano y por ella pasan 2 de cada 3 dólares que ingresan al país por vía comercial. Y el 70 % de los volúmenes operados en los puertos argentinos utilizan estas vías navegables, que son además las rutas de entrada y salida de la mayor parte del comercio exterior argentino.
Sobre este corredor industrial, se destaca un amplio conjunto de complejos industriales (complejo sidero-metalúrgico y automotriz, la industria química y alimentaria vinculadas a la producción agrícola, etc.) de mucha importancia para el Mercosur. Además, esta microrregión se caracteriza por la presencia de varios puertos provinciales y privados.
Las nuevas inversiones portuarias de los últimos años se vieron alentadas con la garantía jurídica que otorga la figura del puerto privado y por las obras de profundización del canal navegable de la Hidrovía Paraguay-Paraná, producto de las reformas de los años ‘90. Por estos puertos circula la importación de vehículos e insumos para la industria automotriz como así también la exportación de vehículos terminados, el comercio de de la industria siderúrgica, química, etc. Los grandes volúmenes de combustible destinados al funcionamiento de estas actividades productivas y al servicio del transporte de las grandes cargas tanto terrestres como fluviales. De esta zona también se exportan cientos de toneladas de frutas, oleaginosas y cereales. La actividad de estos puertos está dada por el entramado productivo de los sectores económicos claves de la ribera del Paraná. Existe una interdependencia entre la actividad portuaria y la actividad industrial y sus encadenamientos. De conjunto las ventajas comparativas y bondades de la zona están vinculadas a la radicación de los puertos, su actividad logística en auge, y a los nuevos negocios derivados de la actividad industrial y comercial.












