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  • Las declaraciones de familiares de imputados y el cruce con Burlando

    18/1/2023

    Tras un lunes tenso, cuando Máximo Thomsen decidió hablar por primera vez en tres años que pasaron desde el asesinato de Fernando Báez Sosa, continuaron ayer las audiencias. En la cita número 12, la penúltima, dieron su testimonio ocho personas: padres y madres de cinco de los imputados, tres peritos de la defensa y un policía.
    Se trata de las mamás de Enzo Comelli, María Alejandra Guillén; y de Ayrton Viollaz, Erika Pizzatti; y también los padres de Matías Benicelli, Héctor Eduardo Benicelli; y de Luciano y Ciro Pertossi, Mauro Pertossi siendo desistido el relato de Ana María Tártara, madre de Lucas Pertossi.
    El último testigo previsto para esta jornada fue Agustín Costa Shaw, psicólogo clínico que intervino en la investigación penal suplementaria y que fue ofrecido en marzo de 2022 por la defensa, a cargo de Hugo Tomei, como testigo de parte en una pericia psicológica y psiquiátrica a la que finalmente los imputados no aceptaron someterse por falta de “confianza” en el proceso judicial.
    Ciro Pertossi: “Esa patada no la doy”
    Apenas se inició la audiencia, el abogado defensor Hugo Tomei anticipó que Ciro Pertossi quería hablar para aclarar un video. Ya sentado frente al estrado, el imputado comenzó a rever una grabación y sostuvo, mientras señalaba la pantalla con un puntero: “Este chico soy yo. Esa patada no la doy. Cuando me doy cuenta que el chico [por Báez Sosa] está en el piso, me freno antes”.
    Después se refirió también a un audio enviado la madrugada del homicidio, en el que se lo escucha decir “chicos, no se cuenta nada de esto a nadie”. Sobre eso indicó: “Ya había gente de Zárate que decía que nos habíamos peleado, yo digo eso porque no quería que mis padres se enteraran que nos habíamos peleado. Esto todo lo que voy a declarar”.
    Una vez que Pertossi finalizó, el fiscal Juan Manuel Dávila empezó con las preguntas, pero el imputado aclaró que no iba a declarar más. “¿Por qué frena la patada?”, interrogó por su parte el fiscal Gustavo García. “Ya respondí eso”, replicó el joven, que concluyó: “Lo que tenía que decir, ya lo dije”. De esta manera, fue a sentarse.
    psicólogo cuenta que los acusados se negaron a peritajes
    El primero en declarar después del cuarto intermedio, y luego de las palabras de Ciro Pertossi y del perito informático de la defensa Pablo Alberto Rodríguez, fue Agustín Costa Shaw, un psicólogo clínico que intervino en la investigación penal suplementaria y que fue ofrecido en marzo de 2022 por la defensa, a cargo de Hugo Tomei. Su exposición comenzó de forma virtual y en ella se refirió a un encuentro que tuvieron en La Plata él y otros psicólogos con los imputados, a la que definió como una “pre-entrevista”.
    En un primer momento habló sobre Máximo Thomsen. “Hubo una situación especial donde Thomsen se quebró en lágrimas, hubo que contenerlo, estuvo llorando unos minutos. Dijo que no quería hacer el peritaje porque después se filtraba todo, después no podía parar de llorar. Fue contenido”, comenzó Costa Shaw.
    “En un momento habló de la madre, se sintió culpable por la situación de salud de la madre. Por un lado decía que no quería [hacer el peritaje], pero no paraba de contar cuestiones personales. Estaba en tratamiento [psicológico] con alguien de afuera”, siguió.
    Luego, remarcó que Ciro Pertossi dijo “que no tenía confianza en la Justicia”, mientras que su hermano, Luciano Pertossi, “hizo mucho énfasis en que se iba a filtrar el peritaje”. Además, según planteó, Matías Benicelli y Blas Cinalli pasaron por separado, pero el “licenciado Burgos [por otro psicólogo] no los dejó hablar”. Ayrton Viollaz, de acuerdo a lo que indicó, fue “el único que dio motivos de por qué no quería hacer el peritaje”. En definitiva, Costa Shaw aseguró que todos los acusados se negaron a realizárselos.
    “Mis hijos no son asesinos”
    Mauro Pertossi, padre de Luciano y Ciro, tío de Lucas, y tío y padrino de Blas Cinalli, fue el primer familiar en hablar en esta audiencia número 12. Para comenzar, el abogado defensor, Hugo Tomei, le preguntó cuáles eran las actividades de sus hijos. “Luciano había terminado el secundario. Ciro había empezado el CBC para la carrera de Arquitectura. No nos alcanzaba el dinero para ayudarlos para irse de vacaciones y, entonces, hicieron changuitas”, indicó. Detalló también que los jóvenes fueron a Villa Gesell en el auto del padre de Máximo Thomsen, Marcial, y en el de Matías Benicelli. En medio de la declaración, Pertossi comenzó a llorar cuando recordó lo que pasó después.
    “Después de 25 años de trabajo me desligaron, empecé de chico a trabajar en Toyota. Ahora tengo otros problemas, no consigo trabajo, el sostén de la familia es mi esposa. Las cosas no salen bien, he recibido amenazas”, indicó. En la parte más fuerte de su declaración, negó las acusaciones contra Luciano y Ciro: “Mis hijos no son asesinos. No puedo creer de lo que se los está acusando”.

    La agonía de los padres y el enfrentamiento con Burlando
    Así en el cierre de la decimosegunda jornada del juicio, los padres de varios de los acusados pasaron al estrado y plantearon que el crimen por el que son juzgados sus hijos también les arruinó la vida a ellos.
    Hablaron de «una agonía constante» y de no poder salir a la calle por el miedo a las agresiones. De la presión de los medios de comunicación y de las llamadas anónimas a sus domicilios. Pero uno de los señalados fue Fernando Burlando, el mediático abogado de la familia Báez Sosa.
    Tan así fue que uno de los familiares salió a responderle en una testimonial. «Quiero aclararle al señor Burlando que no soy ninguna puta, fue tremendo escuchar esa palabra para mí y mi familia», exclamó María Alejandra Guillén, madre de Enzo Comelli (22). Fue la repuesta a una frase que Burlando dijo a la salida de una de las audiencias. Luego de que circulara la versión de que los acusados se habían reído durante la declaración del testigo Pablo Ventura, se le preguntó qué opinaba. «Estoy a muy corto tiempo de empezar a insultar a todo el mundo. Yo pregunto: ¿De qué se ríen, hijos de puta?», dijo el mediático abogado a la prensa.
    No es el primero que se cruza con Burlando. Máximo Thomsen decidió hablar pero se negó a responder preguntas que vengan de alguien «que me insultó a mí y a mi familia». Estrategia aparte de no responder a la querella, los imputados apuntan a mostrar el daño sufrido por sus familias.
    Héctor Eduardo Benicelli, padre de Matías Benicelli (23) también lloró en parte de su testimonio. Allí comentó que «fueron tres años con mucho dolor. Nunca imaginé pasar una situación así. No sé cómo seguir. Escucho que nos dicen hijos de puta. No le encuentro explicación. Es terrible, un dolor terrible para todos. Quieren curar el dolor generando más dolor», expresó.
    Marcha en Zárate
    En la noche de hoy, al cumplirse tres años del crimen de Fernando Báez Sosa, se llevará a cabo en el centro de la ciudad una marcha y concentración por justicia.
    Un grupo de vecinos comenzó a organizar una marcha que tendrá lugar en la noche de hoy, desde las 20 horas. El punto de encuentro será la Plaza Mitre. Según pudo saber este medio, también se realizará una marcha por calle Justa Lima y, si bien se evaluará en el momento, la idea consiste en recorrer la principal calle comercial de la zona céntrica hasta Castelli y luego regresar a la plaza por 19 de Marzo.

    Continuaron ayer las audiencias y dieron su testimonio ocho personas.
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