El ex director técnico de Club Atlético Defensores Unidos, Gustavo Puebla, vivió el terror en primera persona.
En diálogo con LA VOZ, contó que sintió el hecho como si se tratara de un intento de homicidio; y no es para menos, a centímetros de su cabeza y luego de su pecho, los delincuentes apuntaron una y otra vez una pistola 9mm mientras lo amenazaban de muerte.
Todo ocurrió alrededor de las 20.30 horas del domingo, cuando Puebla detuvo su camioneta Vw Amarok blanca en la puerta de su domicilio, ubicado en las inmediaciones del Club Central, dado que su esposa bajaba a dejar algunos elementos en la vivienda.
Con el vehículo en marcha y acompañado de su hija, Puebla esperaba el regreso de su pareja cuando una motocicleta de mediana cilindrada con dos sujetos a bordo -uno de ellos portando casco- se detuvo cerca suyo. El individuo que viajaba como acompañante saltó del rodado y, empuñando un arma, lo abordó al ex DT de CADU al grito de “bajate o te mato”. Sin oponer resistencia, pero transitando los nervios de la situación, Pueblo bajó de la camioneta y comenzó a pedirles que le dejen bajar a su hija de 11 años que se encontraba en el asiento trasero con el cinturón de seguridad colocado. Mientras la víctima imploraba que dejaran a su hija, el delincuente intentaba avanzar con la camioneta y amenazaba de muerte a ambos.
Tras un rápido movimiento, Puebla pudo liberar a la menor y en ese momento, ambos malvivientes (uno en la camioneta y otro en la motocicleta) huyeron del lugar con total impunidad.
Cabe destacar que se trata de una zona cercana al centro de la ciudad y que habitualmente recibe una gran concurrencia de personas, lo que expone el grado de vulnerabilidad en el que se encuentran muchos vecinos. Según detalló la víctima, cuando fue a radicar la denuncia se enteró que casi en el mismo horario, a pocos metros de donde ocurrió el hecho, se produjo otro robo.
“Es una situación traumática, tengo bronca y esa sensación de impunidad. Me apuntó con un arma 9mm en el pecho y dependía de su dedo índice si me mataba o no. Creo que si no le daba la camioneta, me mataba”, relató Puebla.
Hoy, tanto Gustavo como su hija y su esposa se encuentran más calmos y tratan de digerir el sabor amargo de ver la vida pender de un hilo.
“Parece que estamos en zona liberada, a nivel sociedad están faltando cosas, hay instituciones que no cumplen lo que tienen que cumplir. Nosotros como ciudadanos estamos a la deriva, muy desprotegidos. Ayer pasé una situación dificilísima, hoy la puedo contar, se fue de las manos todo esto, están jugando con la vida de las personas”, expresó.
Según comentó a este medio, son frecuentes los robos en la zona y, de hecho, él ya había sufrido asaltos pero no con este grado de violencia.
“Quiero agradecer Antonella Lucero, Maujo Gonzalez, a vecinos y vecinas, a la DPU, a la comisaría, a Prefectura Puerto, a la comunidad y a los medios de comunicación”, sostuvo.
La denuncia ya fue radicada en la Comisaría 1ra, sin detenidos al momentos.









