Los focos de incendio en la zona insular no se detienen y el personal de bomberos voluntarios de cuarteles de la región continúan trabajando para sofocar las llamas que arrasan con la vida animal y vegetal del territorio.
Desde el Cuartel de Bomberos Voluntarios de Zárate detallaron que se encuentran trabajando en la zona de islas, desde el kilómetro 92 al 96 de la Ruta 12, donde se encuentran activos varios focos.
Se trata de un sector insular que pertenece a la jurisdicción de Campana; precisamente, bomberos de esa comuna son los que llevan a cabo los operativos en colaboración con los de Zárate.
La situación, que ya se alertaba como crítica desde el año pasado, no ha mermado en las últimas semanas donde se registraron altas temperaturas y escasez de lluvias, lo que genera una profundización de la sequía, que genera materia vegetal propicia para la expansión del frente de fuego.
Fuentes consultadas detallaron que también participa de las tareas un avión perteneciente a la empresa Arauco, que tiene plantaciones forestales en ese sector, el cual se encuentra realizando disparos de agua desde el aire, un método que resulta de gran efectividad ante las dificultades de acceso al territorio por vía terrestre.
PELIGRO PARA LA SALUD
Siete de las 24 jurisdicciones de la Argentina reportaron focos de incendios de bosques o de pastizales esta semana.
Esos incendios han generado preocupación por los potenciales efectos en la salud humana.
Desde la Asociación Argentina de Medicina Respiratoria, informaron que “el material particulado de los incendios forestales puede viajar hasta 1.000 kilómetros y, por lo tanto, representar una amenaza para la salud respiratoria en un área amplia”.
Las emisiones incluyen además monóxido de carbono; óxidos de nitrógeno, incluidos NO2 y óxido nítrico; y compuestos orgánicos volátiles. Producen inflamación que empeora las enfermedades respiratorias crónicas como el asma bronquial y la enfermedad pulmonar obstructiva crónica, cambios genéticos que pueden desencadenar cáncer, aumentan el riesgo de infecciones respiratorias, y tienen efectos directos sobre los ojos, nariz, la piel y otros órganos.
Muchas enfermedades respiratorias, incluidas el asma y la enfermedad pulmonar obstructiva crónica, se desencadenan por factores ambientales, como el humo de los incendios.
Las personas más vulnerables a los efectos adversos del humo de los incendios forestales incluyen a los mayores de 65 años, las personas con afecciones cardíacas o respiratorias preexistentes, las personas de áreas socioeconómicas más bajas y los niños debido a su sistema respiratorio menos maduro, y mayor frecuencia respiratoria en relación con el tamaño corporal.
“El impacto del humo es claramente hoy visible a través del aumento de hospitalizaciones, visitas al departamento de emergencias y uso de medicamentos para el asma”, advirtieron los expertos de la Asociación Argentina de Medicina Respiratoria.
Para tomar precauciones y reducir el riesgo de ser afectado por el humo de los incendios, recomendaron mantener las puertas y las ventanas cerradas de las viviendas. Si se cuenta con aire acondicionado, se debe encender cerrando la entrada de aire exterior. Se debe mantener el filtro limpio para evitar que entre el humo.
Se debería evitar o minimizar las actividades recreativas y/o deportivas al aire libre si el humo está en la zona. También hay que cuidar la buena calidad del aire interior.








