En la tarde de ayer, funcionarios de la Municipalidad se acercaron a la intersección de Arribeños y avenida Lavalle para dialogar con los frentistas y comerciantes del lugar, en el marco de la obra de construcción de dársenas que se realizará en esa esquina y en otras del acceso a la zona céntrica de la ciudad.
Allí estuvo presente la subsecretaria de Ambiente, Ana Laura Allemann y el Secretario de Obras y Servicios Públicos, Alejandro Cimiotta, quienes se entrevistaron con los vecinos del lugar que, en horas de la mañana de ayer, habían expresado su malestar ante el diseño del trabajo a realizarse allí.
“Vinimos a hablar con los comerciantes, hay un replanteo desde el área de Obras y Servicios Públicos de la obra. Lo que queremos es conjugar las necesidades de los comerciantes con la protección del ambiente, es una obra pública que a veces se ve en contradicción lo que está necesitando el frentista comerciante con la protección ambiental”, dijo Allemann en diálogo con la prensa.
La funcionaria también expresó que intentaron tomar contacto con los vecinos comprometidos con el cuidado del ambiente nucleados en la agrupación Acción Ambiental Zárate a los fines de comentarles detalles del proyecto y el alcance de la obra.
Si bien Allemann negó que el Intendente haya manifestado que se retirarían especies arbóreas, Cáffaro sí adelantó que podrían producirse retiros de ejemplares durante la construcción de dársenas, como en una eventual construcción de una tercera mano.
La subsecretaria de Ambiente también aseguró que, llegado el caso en el que haya que realizar el retiro de un árbol, se encuentran dispuestos a reforestar.
Por su parte, Cimiotta asumió que existió un error en el diseño inicial del proyecto, por lo cual se está llevando a cabo un replanteo de obra.
“Se toma la decisión (de la obra de construcción de dársenas) porque hay dimensionado un alto nivel de accidentes, hay mucha gente que gira a la izquierda, mucha gente que tiene que dar vueltas por distintos lugares generando más emisiones de gases que hacen mal al medioambiente”, expresó el funcionario.
En la misma línea, continuó: “Estamos charlando con los vecinos asumiendo que en el planteo original del proyecto tuvimos un error concreto, porque el primer principio en el que nos basamos fue el mantenimiento de las especies existentes. Al plantear la dársena, quisimos cubrir esos árboles con un cantero para evitar que sean agredidos”. Al respecto, agregó que también “está la cuestión que tiene que ver con la transitabilidad peatonal, queda una vereda de aproximadamente un metro y medio, entendemos que no es suficientemente amplia como para que se la pueda recorrer peatonalmente con la comodidad necesaria”.
En ese sentido, el funcionario sintetizó: “Nosotros entendimos, escuchamos el reclamo, replanteamos la obra de manera tal que el obstáculo planteado y atendible, que es la transitabilidad peatonal, quede resuelto. La dársena se va a correr, atendiendo el movimiento de la vereda hacia la avenida. En este caso sí, van a quedar afectadas dos especies y nos vamos a comprometer a ver donde se hace la reforestación”.











