Cuando inició la pandemia a comienzos del 2020 los hechos delictivos bajo la modalidad de estafa conocida como “cuento del tío” proliferaron masivamente en un marco de aislamiento social.
Con el paso del tiempo, este tipo de delitos se fue acentuando a medida que los estafadores fueron cambiando las narrativas. En un comienzo los engaños provenían de llamados que simulaban falsos secuestro, luego siguieron llamados de supuestos familiares que solicitaban una transferencia de dinero, luego de falsos empleados bancarios que llamaban a sus clientes para cambiar dólares que ya no estaban en circulación, y así otros tantos engaños que tienen un único fín: sustraer dinero o información sensible de las víctimas.
En las últimas semanas varios vecinos de Zárate recibieron llamados singulares, pero con varios rasgos que daban cuenta de que se trataba de un intento de engaño.
A través de un número común y corriente, y utilizando una imágen de perfil con el logo del Ministerio de Salud de la Nación, los malvivientes realizan llamados a través de la aplicación Whatsapp, con el presunto objetivo de “regularizar la situación respecto de las vacunas contra el Covid 19”.
Con un relato previamente entrenado, los individuos buscan confundir a sus víctimas, donde el llamado es solo la puerta de ingreso a la estafa. En ese sentido, los sujetos le informan a su víctima que le enviarán un link a través de Whatsapp, al cual la persona deberá ingresar y colocar la información requerida (como nombre completo y DNI) para constatar que su calendario de vacunación se encuentra actualizado.
Es con esa acción que los estafadores logran usurpar la identidad de la víctima y robarle la cuenta de Whatsapp. Una vez logrado eso, los delincuentes extraen la base de datos de contactos de la línea robada y le envían mensajes haciendose pasar por la víctima y solicitando transferencias de dinero por una presunta emergencia.
Al respecto, existen otras variantes de esta modalidad. Una de las más conocidas es la de solicitar un código que llegará via SMS, el cual las víctimas deberán compartir con el falso empleado público del Ministerio de Salud de la Nación. Ese código, es en realidad una herramienta de verificación que los ladrones utilizarán para validar la cuenta de Whatsapp robada, en otro dispositivo.
Ante este escenario, siempre se recomienda evitar brindar información sensible como datos personales, número de DNI, claves o códigos de seguridad a desconocidos mediante vía telefónica o aplicaciones de servicio de mensajería instantánea.








